De acuerdo con el diario Kommersant, el número de usuarios de Telegram, que se estimaba en unos 100 millones de personas antes de la aplicación de las restricciones, se mantiene ahora en más de 75 millones.
A la vez, crece la popularidad de otros servicios de mensajería extranjeros, como el turco BiP o el surcoreano KakaoTalk, agrega el medio.
Así, BiP tiene más de 4,3 millones de usuarios en Rusia y KakaoTalk, más de 1,3 millones.
La ralentización de Telegram comenzó en Rusia en febrero pasado y siguió al bloqueo de WhatsApp, otrora el servicio de mensajería más popular en Rusia.
Ambas aplicaciones fueron acusadas por las autoridades de incumplir la legislación local.
Para su uso después del bloqueo, los rusos recurren a las redes VPN, una herramienta para evadir las restricciones, que se ha hecho muy popular.
En el país funciona también el servicio de mensajería nacional MAX, que usan más de 86 millones de ciudadanos, según las estadísticas oficiales.
