Tras meses de negociaciones entre los tres socios (democristianos, socialdemócratas y liberales), el Ejecutivo austríaco anunció que la duración del servicio militar pasará de seis a nueve meses en total, aunque los tres últimos de ellos deberán ser cumplidos por los soldados en los siguientes diez años después de terminar el servicio militar obligatorio.
Al mismo tiempo, la prestación social sustitutoria, que actualmente tiene una duración de nueve meses, se mantiene sin cambios pero en 2027 se agregarán dos meses voluntarios adicionales.
La reforma, que según el Ejército austríaco es indispensable ante las crecientes amenazas en el marco de la invasión rusa de Ucrania y su guerra híbrida contra Europa occidental, deberá entrar en vigor el próximo 1 de enero de 2027.
En caso de que no hubiera el año que viene suficientes reclutas para el Ejército (al menos 15.000 jóvenes), la extensión de la prestación social a 11 meses se hará obligatoria a partir de 2028.
Para hacer más atractivo el servicio militar, el salario de los reclutas será aumentado de 625 a 1.000 euros (1.150 dólares) mensuales, además de introducir por primera vez el derecho a días de vacaciones, cuya cantidad no se anunció todavía.
Tras el estallido de la invasión rusa de Ucrania en 2022 Austria viene aumentando notablemente su presupuesto en Defensa, uno de los más bajos de Europa, con el objetivo de alcanzar el 2,0 % del Producto Interior Bruto (PIB) en 2032.
El canciller federal austríaco, el conservador Christian Stocker, se mostró satisfecho con el acuerdo alcanzado y aseguró que el "principio rector" es "fortalecer el servicio militar obligatorio".
"Con estas medidas protegemos el país y a las personas en nuestro país", afirmó el jefe del Gobierno austríaco en rueda de prensa.
