"Estos ataques constituyen una agresión flagrante contra la soberanía nacional y la integridad territorial de Irak, así como una violación flagrante de las normas fundamentales del derecho internacional, y responden a las ambiciones de Estados Unidos y del régimen sionista (Israel) de ampliar el alcance de la guerra y el conflicto en la región de Asia Occidental", denunció el Ministerio iraní de Asuntos Exteriores en un comunicado.
La diplomacia iraní condenó "en los términos más enérgicos" los bombardeos contra instalaciones de las FMP y responsabilizó al "belicista régimen estadounidense y a sus cómplices en la región" de "las peligrosas consecuencias de estas acciones criminales, inhumanas y provocadoras".
Al menos 20 miembros de las milicias proiraníes murieron este miércoles y otros 32 resultaron heridos en un ataque lanzado de madrugada por Arabia Saudí y Estados Unidos contra varias de sus bases en Irak.
La operación se produjo, según el Comando Central de Estados Unidos (Centcom), en respuesta a más de treinta ataques con drones dirigidos por la Guardia Revolucionaria iraní contra fuerzas estadounidenses e infraestructuras energéticas saudíes durante las últimas 72 horas.
Las FMP fueron creadas en 2014 mediante un decreto gubernamental para combatir el avance del grupo yihadista Estado Islámico (EI). Posteriormente fueron reconocidas por el Parlamento iraquí como parte del aparato de seguridad del Estado y están subordinadas al primer ministro.
Alineadas con Irán, estas milicias —integradas mayoritariamente por grupos chiíes, aunque también cuentan con facciones suníes y de otras minorías— han lanzado numerosos ataques desde el inicio de la guerra, especialmente contra Kuwait. En los últimos días, sin embargo, han centrado sus ataques en Arabia Saudí, lo que ha provocado la respuesta de Riad.
