La obra, inspirada en 'Un enemigo del pueblo', de Henrik Ibsen, se representará los días 30 y 31 de julio en el Teatre Lliure de Montjuïc. Llega a Barcelona tras haber pasado por festivales como el Holland de Amsterdam, el de Avignon (Francia) o el Epidaurus de Atenas y antes de viajar al de Edimburgo, donde se podrá ver del 7 al 10 de agosto.
Moura presentó la obra acompañado de la directora del espectáculo, Christiane Jatahy. Ellos dos, junto a Lucas Paraizo, han adaptado la pieza de Ibsen, publicada en 1882 y que se centra en cómo el protagonista, el doctor Thomas Stockmann, se enfrenta a la vergüenza y al exilio tras intentar destapar un escándalo de contaminación del agua en su ciudad natal.
"Soy un apasionado de Ibsen y este texto siempre me interesó. Además es muy actual. El conflicto sobre la verdad. Ahora vivimos en un mundo donde lo factual ya es compartido por todos, y cada uno en su pequeño mundo tecnológico recrea su propia versión de la verdad", explicó Moura.
En esta adaptación, que traslada la acción al Brasil contemporáneo, el destino de Stockmann (Moura) esté en manos de los espectadores, que tendrán que decidir si es inocente o si es un 'enemigo del pueblo'. Y eso es precisamente lo que le interesa al actor.
Moura resaltó que está disfrutando de esta gira teatral por Europa porque la obra que proponen "es muy interactiva" y "permite mucha improvisación".
"Es la gracia cuando haces teatro y no una película. Que el público también participa", añadió el actor.
El espectáculo está ideado como un juicio cuyo tribunal está formado por once miembros del público previamente escogidos entre los voluntarios y que pasan toda la obra junto a los actores en el escenario. Entre todos tendrán que decidir si están o no del lado del protagonista.
"No podemos decir qué ha pasado en otras funciones. Pero sí diré que nunca hay un veredicto unánime", confesó el protagonista de la serie 'Narcos', en la que encarnó a Pablo Escobar.
