El fallo, emitido este miércoles en un tribunal de Londres y que hoy recoge la prensa británica, condena a Mitch Winehouse por haber denunciado indebidamente a Catriona Gourlay y Naomi Parry (quien además era su estilista), a las que acusaba de actuar con mala fe al haber puesto a la venta objetos personales de Amy.
Gourlay y Parry vendieron en varias subastas entre 2021 y 2023 varios lotes con 155 objetos personales de la cantante, entre ropa, bolsos, zapatos, joyas y hasta maquillaje, incluido el vestido que lucía en la que fue su última gira en 2011.
La jueza considera en su fallo que esos objetos fueron genuinamente regalados por Amy a sus amigas, y que el padre "supo en todo momento" que ellas planearon venderlo, pero solo después comenzó a acosarlas "agresivamente y sin descanso", lo que les afectó "en su reputación, sus carreras, su seguridad financiera y su salud".
Por todo ello, ordenó a Mitch pagar 569.330 libras a Parry y 394.521 a Gourlay, además de pagar las costas procesales que se precisarán más tarde.
La jueza reprocha al padre de Amy haber perseguido a estas dos mujeres "que apoyaron con lealtad a Amy, a él mismo y a su familia, y que demostraron su honestidad e integridad a lo largo de muchos años", todo ello "a sabiendas de que ambas eran financieramente vulnerables, y que sus acusaciones e insinuaciones no harían sino agravar esa vulnerabilidad".
