"Es otra demostración clara de que reforzar la defensa aérea de Ucrania ahora es urgente y sirve como garantía de protección para toda la comunidad euroatlántica", dijo Sibiga en su mensaje, publicado en redes sociales.
Este incidente denunciado por Kiev se produjo después de que Rumanía se haya visto obligada a derribar los primeros drones rusos sobre su espacio aéreo tras varios casos de intrusiones de aparatos no tripulados.
Sibiga aprovechó la violación del espacio aéreo polaco para hacer un llamamiento a dejar de lado las tensiones entre Kiev y Varsovia a cuenta de la política de memoria de la Administración del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, cuyos homenajes recientes a figuras y organizaciones históricas implicadas en matanzas de polacos durante la II Guerra Mundial han causado indignación en el país vecino.
Al menos ocho personas han muerto en este último ataque ruso, entre ellas tres menores que murieron junto a sus padres al impactar un misil balístico ruso de forma directa en su vivienda en la región de Dnipropetrovsk del centro-este de Ucrania.
Entre las regiones atacadas está también Leópolis, en el extremo occidental de Ucrania y fronteriza con Polonia.
Según el parte del Ejército ucraniano, Rusia utilizó en este ataque 74 misiles (nueve de ellos balísticos) y 284 drones, de los que seis misiles balísticos y dos de crucero y 17 drones no pudieron ser interceptados e impactaron en objetivos.
