En la noche de este jueves, el vice primer ministro chino He Lifeng, principal negociador comercial frente a Estados Unidos, mantuvo una videollamada con el secretario estadounidense del Tesoro, Scott Bessent, y el representante de Comercio, Jamieson Greer.
Según un comunicado divulgado por el Ministerio de Comercio chino, ambas partes mantuvieron un intercambio "franco y constructivo" sobre la implementación del consenso que los jefes de Estado de ambas potencias, Xi Jinping y Donald Trump, alcanzaron durante la cumbre que mantuvieron en mayo en Pekín para ampliar la cooperación y construir una relación "constructiva y estratégicamente estable".
Pese a la distensión tras la cumbre entre Xi y Trump, ambos países siguen intercambiando medidas restrictivas y acusaciones en sectores considerados sensibles, en particular defensa, inteligencia artificial (IA) y semiconductores.
El gigante asiático ha sido blanco de varias de las últimas restricciones impulsadas por la Administración Trump, entre ellas medidas contra destacadas instituciones científicas del país como las universidades de Fudan y Jiao Tong, ambas en Shanghái (este), a las que el Pentágono ya no podrá ofrecer financiación para proyectos de investigación básica ni usar sus equipos.
China también se encontraba entre los países afectados por los gravámenes que Estados Unidos anunció el pasado viernes contra decenas de economías por una supuesta falta de medidas suficientes para luchar contra el trabajo forzoso, que en su caso ascenderían a aranceles del 12,5 %.
La última medida, además de la amenaza de sancionar a empresas tecnológicas chinas por el supuesto uso de la "destilación" de modelos de inteligencia artificial (IA) estadounidenses, ha sido prohibir nuevas importaciones de robots humanoides, cuyo suministro procede principalmente del país asiático.
En un mensaje publicado en su cuenta de X, Bessent explicó que Estados Unidos trasladó a China durante la conversación su expectativa de que Pekín cumpla plenamente sus compromisos en materia de tierras raras y productos agrícolas estadounidenses.
Los intercambios se producen previos a la visita de Estado que llevará a Xi Jinping a Washington, prevista para el próximo 24 de septiembre, y que será la primera de un mandatario chino a la Casa Blanca desde 2015, cuando el líder chino se reunió con el entonces presidente Barack Obama.
El viaje supondrá el primer encuentro de Xi con Trump en suelo estadounidense y buscará abordar las tensiones comerciales y estratégicas que han marcado la relación bilateral en los últimos años.
