"No van a ser movilizaciones ni marchas, van a ser concentraciones en Barranquilla (...) en la ciudad de Cali vamos a estar en el monumento que hay en Puerto Resistencia (...) y en la ciudad de Bogotá en el Capitolio", expresó Cepeda, que perdió la segunda vuelta de las elecciones presidenciales contra De la Espriella el pasado 22 de junio.
Cepeda explicó en una declaración en Cartagena de Indias que estas concentraciones pacíficas hacen parte de las acciones de "desobediencia civil" contra el presidente electo, que por decisión suya, será investido en Cali, capital del departamento de Valle del Cauca (suroeste).
"La oposición que ejercemos y vamos a ejercer será pacífica, no violenta, organizada y responsable. El Pacto Histórico actúa en democracia y dentro de los límites de la Constitución y la ley", expresó el senador, quien participará en la manifestación de Barranquilla.
Igualmente, afirmó que el 7 de agosto la oposición a De la Espriella fijará su posición frente a los decretos que, posiblemente, publique el nuevo Gobierno una vez asuma la Presidencia como sucesor de Gustavo Petro, miembro del Pacto Histórico, el mismo partido de Cepeda.
En ese sentido, señaló que el Pacto Histórico está dispuesto a dialogar con el nuevo Gobierno y manifestó su disposición "para construir acuerdos".
"Si el camino es el diálogo y la concertación, encontrará una actitud absolutamente dispuesta a eso. Pero si el camino es el autoritarismo y la imposición por la fuerza, va a contar con un formidable rechazo por parte nuestra", afirmó Cepeda.
La sesión conjunta del Congreso en la que De la Espriella prestará juramento como presidente de la República, a la que no asistirá ningún miembro del Pacto Histórico, se celebrará el próximo 7 de agosto en la Arena USC, de la Universidad Santiago de Cali, y no en el Salón Elíptico del Capitolio Nacional, sede tradicional de las posesiones presidenciales.
Cali ya se prepara para recibir la ceremonia de investidura, que convertirá a la capital del departamento del Valle del Cauca en la primera ciudad fuera de Bogotá en albergar una posesión presidencial.
El presidente electo ha explicado que escogió a Cali por su ubicación en una región golpeada durante décadas por la violencia guerrillera y el narcotráfico y porque quiere que el inicio de su Gobierno simbolice un respaldo a las Fuerzas Militares.
