Un equipo compuesto íntegramente por profesionales paraguayos se convirtió en protagonista de uno de los procesos administrativos más relevantes de las últimas décadas en España. Liderados por los juristas Josefina Orellana y Bernardo Santander, doce compatriotas gestionaron más de 5.000 expedientes en menos de tres meses durante la última regularización migratoria extraordinaria.
El proceso de regularización migratoria fue un mecanismo administrativo excepcional impulsado por el Gobierno de España para otorgar un permiso legal de residencia y trabajo por un periodo inicial de un año a personas en situación irregular o solicitantes de asilo.
Para acceder al beneficio, los solicitantes debían acreditar su permanencia en el país previa al 1 de enero de 2026, un tiempo de estancia ininterrumpida de al menos cinco meses y la carencia de antecedentes penales.
El trabajo en equipo
Desplegado masivamente entre abril y junio de 2026, el procedimiento supuso un reto técnico de gran envergadura: se contabilizaron 1.174.978 solicitudes en todo el país, de las cuales el 58% fue tramitado mediante estos profesionales del derecho, según datos del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones de España.
El despliegue contó con la coordinación operativa del abogado Alan Domínguez, recién egresado de un máster en España, quien dirigió la revisión y presentación en tiempo récord de miles de solicitudes.
La directora del proyecto, Josefina Orellana —quien cuenta con doble colegiación para ejercer en Paraguay y España—, destacó el esfuerzo de un equipo que, junto a su socio Bernardo Santander, celebró este hito.
Esto colocó al bufete especializado en el centro de la articulación del derecho a la integración laboral y social de la población migrante.
Evolución y profesionalización de la comunidad
Este logro refleja la transformación de la colectividad paraguaya en España, integrada por más de 160.000 personas, según registros oficiales. Si bien su aporte económico es crucial —con remesas que superaron los US$ 706 millones en 2025—, el perfil migratorio ha evolucionado hacia la creación de empresas, la generación de empleo y la inserción profesional de alta calificación.
