La mayoría de los grandes medios estadounidenses no han proyectado todavía un vencedor en estas elecciones, celebras el martes y que se convierten en un pulso entre dos corrientes opuestas que sirve como prueba de fuego para el Partido Demócrata en un estado clave de cara a los comicios legislativos de noviembre.
A primera hora de la mañana y con el 95 % de las papeletas escrutadas, El-Sayed lideraba el conteo con el 48,48 % de los votos, frente al 47,51 % de Stevens, según reporta The New York Times.
De momento, solo la cadena NBC proyecta como ganador al médico del ala progresista demócrata, respaldado por Bernie Sanders y Alexandria Ocasio-Cortez, que se ha enfrentado en una de las carreras más caras a una representante demócrata moderada, apoyada por la popular gobernadora saliente de Míchigan, Gretchen Whitmer.
El ganador de la primaria se enfrentará en otoño al republicano Mike Rogers, quien ya aseguró la nominación de su partido de cara a los comicios, donde se renovará un tercio del Senado y la totalidad de la Cámara de Representantes, ambas controladas hoy por los republicanos.
Estas elecciones son clave para el futuro de la agenda del presidente, Donald Trump, quien ha hablado de un posible juicio político en su contra si sus opositores recuperan la mayoría en el Congreso y ha hecho campaña contra los progresistas demócratas, a quienes tacha de "comunistas" que quieren "arruinar el país".
Míchigan, un estado industrial del Medio Oeste que en los últimos ciclos electorales ha sido escenario de intensas disputas entre los dos principales partidos estadounidenses, es considerado una pieza clave en la lucha por el control de la Cámara Alta.
