La Autoridad Palestina denuncia un toque de queda de Israel en el norte de Jerusalén

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Jerusalén, 6 ago (EFE).- El Ejército de Israel impuso durante la pasada madrugada un toque de queda en la localidad de Kafr Áqab, al norte de Jerusalén, denunció este jueves la Gobernación de Jerusalén, dependiente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP).

El órgano de la ANP que reclama la administración del área también informó en redes sociales de desalojos forzosos, cortes de tráfico y demoliciones de comercios y viviendas en el cercano campo de refugiados de Qalandia, donde ayer miércoles comenzó una incursión militar que, según la Media Luna Roja Palestina, ha herido a al menos 10 personas.

"Las fuerzas de ocupación israelíes impusieron, en la madrugada de hoy, un toque de queda en las calles de la localidad de Kafr Áqab a través de megáfonos, de forma simultánea al cierre de todos los cruces y las vías que conducen a la ciudad de Jerusalén (...), en medio de un intenso despliegue militar y el endurecimiento de las medidas militares en la zona", leía un mensaje de la Gobernación palestina.

El órgano de la ANP denunció que el Ejército había desalojado una vivienda particular para después colocar explosivos en su interior y volar partes de ella, antes de detener a su propietario, Mohamed Yamil Amar.

Además, según otro comunicado de la Gobernación, las tropas israelíes demolieron varios locales comerciales en los alrededores del puesto de control militar de Qalandia, una de las principales vías de acceso a Jerusalén desde el norte.

Al toque de queda impuesto en la vecina Kafr Áqab se suma el cierre de la calle principal de Qalandia al tráfico de vehículos, incluidas ambulancias, según la fuente gubernamental.

La Media Luna Roja palestina alertó de que, durante la noche, el Ejército expulsó a sus equipos del campamento cuando aún no habían atendido a los diez heridos.

Además, anunció que sus equipos habían logrado evacuar del campo de refugiados de Qalandia a un hombre de 50 años que había sido agredido "por el ejército de ocupación" durante la incursión del miércoles.

El Ejército de Israel inició la madrugada del miércoles una redada en este campamento de refugiados, deteniendo a varias personas y adentrándose en diferentes edificios, entre ellos un centro de formación profesional de la Agencia de la ONU para los refugiados palestinos (UNRWA), entidad que el actual gobierno israelí busca desmantelar.

Fuentes de la UNRWA confirmaron a EFE la irrupción de tropas israelíes en las instalaciones de formación profesional de este centro, establecido en 1949 y que las fuerzas israelíes ya han invadido en ocasiones anteriores.

Otra de las instalaciones atacadas, según la agencia oficial palestina Wafa, fue la sede del Comité Popular, el órgano de gobierno interno del campamento.

Consultado por EFE, el Ejército israelí dijo que el objetivo es "frustrar el terrorismo y detener a individuos buscados" en una operación "selectiva planificada de antemano".

Sin embargo, declinaron responder sobre qué supuestos delitos o crímenes se le adjudican a los "individuos buscados" ni especificaron si tenían vinculación con alguna milicia.