"La Cámara de Representantes aprobó la ley de amnistía general con las enmiendas acordadas, que incluyen la reducción excepcional de la duración de algunas penas, mediante votación a mano alzada", indicó de forma escueta la Agencia Nacional de Noticias libanesa (ANN).
Esta ley exige la liberación de personas que han pasado al menos 14 años en prisión sin una sentencia firme, en un intento por abordar la cifra de reclusos en prisión preventiva, ya que -de acuerdo con Human Rights Watch (HRW)- cuatro de cada cinco presos en el Líbano aún esperan que un juez dicte sentencia en sus casos.
El Líbano cuenta con 25 cárceles en todo el país, además de 229 centros de detención y celdas policiales utilizadas principalmente para la detención temporal.
De acuerdo con cifras presentadas durante el debate parlamentario, el número total de personas detenidas en prisiones y centros de detención temporal es de aproximadamente 8.576; y, de este total, 5.756 se encontraban en prisión preventiva.
Asimismo, los traslados desde prisiones del sur de Líbano y Baalbek, debido a la guerra de Israel en el país, incrementaron el hacinamiento de las cárceles.
Una enmienda aprobada hoy es el requisito para la libertad condicional, que se redujo de 14 a 12 años de prisión, al tiempo que otra de las disposiciones añadidas a esta ley -según dijo la diputada Ghada Ayoub al canal libanés MTV- es que los ciudadanos libaneses que huyeron a Israel después del año 2000 tienen el derecho a regresar al Líbano.
Esta ley ha sido fruto de mucha polémica en el país y su votación ha sido pospuesta en varias ocasiones.
"No me opongo a abrir las puertas de la cárcel a quienes merecen una segunda oportunidad, ni a atender las quejas, especialmente las de los detenidos que han permanecido recluidos durante largos periodos sin juicio. Pero me opongo a que una amnistía se convierta en un sustituto de la justicia", dijo en su cuenta oficial de X el parlamentario Simon Abi Ramia.
Tras la guerra civil libanesa, el país mediterráneo aprobó una ley similar en 1991 para indultar todos los delitos cometidos entre 1975 y 1990, excepto los ataques contra líderes religiosos y las amenazas continuas, una medida que contribuyó a aliviar la presión sobre el sistema judicial.
La aprobación de esta ley de amnistía se produce tan solo un día después de que el Parlamento aprobara un proyecto de ley para abolir la pena de muerte, convirtiéndose el Líbano en el primer país en el mundo árabe en eliminar la pena capital de su legislación.
