El regreso se está produciendo de forma progresiva y se puede deber, entre otros motivos, a que los propios migrantes están constatando que no podrán trasladarse a la península Ibérica, y finalmente, tendrán que retornar a Marruecos, detallaron las mismas fuentes.
El movimiento se produce después de varios días de incertidumbre en los que miles de los migrantes que accedieron a nado irregularmente a Ceuta permanecieron en la ciudad, a la espera de saber cuál sería su situación y las posibilidades de continuar su viaje hacia la península.
Las autoridades españolas mantienen el dispositivo desplegado para atender la situación mientras Ceuta afronta una crisis sin precedentes que obligó a reforzar los recursos destinados a la atención, identificación y gestión de los migrantes que aún permanecen allí, incluyendo a los menores.
Por otro lado, el Ministerio del Interior español instaló en Melilla, la otra ciudad española situada en el norte de África, una barrera flotante en el mar igual que la que puso en Ceuta hace unos días con el objetivo de frenar un posible intento de entrada masiva a nado a esa ciudad.
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