Al cierre de la sesión, los contratos de futuros del WTI para el mes de septiembre, los de referencia en Estados Unidos, restaron 2,02 dólares con respecto al cierre anterior.
La AIE ha revisado a la baja su previsión sobre la oferta mundial de petróleo para lo que queda de este año por el impacto de la reanudación de las hostilidades en julio entre Estados Unidos e Irán, que obstaculiza la circulación en el estrecho de Ormuz.
En su informe mensual sobre el mercado del petróleo publicado el miércoles, la AIE también recorta sus proyecciones sobre la demanda de petróleo y productos petroleros para este año por el efecto que están teniendo en los consumidores los nuevos cierres del estrecho y el consiguiente aumento del precio del barril de crudo.
En concreto, prevé que la demanda de oro negro disminuya en 1,6 millones de barriles diarios este año, unos 510.000 más de lo previsto.
Igualmente, subraya que la crisis en Oriente Medio ha reducido las reservas mundiales en 69 millones de barriles (mb) en julio y se han quedado en menos de 7.900 mb por primera vez desde abril de 2025. Por eso hace hincapié en que hay que conseguir que ese paso estratégico se reabra lo más rápidamente posible.
El conflicto ha puesto a esta ruta en el centro de la discordia, ya que el paso libre permanece interrumpido desde mediados de julio, después de la ruptura de la tregua acordada por ambos países para alcanzar un acuerdo definitivo de paz y la reimposición del bloqueo naval estadounidense a las costas y puertos iraníes.
