La compañía no precisó qué modelo producirá en Estados Unidos ni en qué planta lo fabricará, aunque señaló que la expansión generará "miles" de empleos directos e indirectos.
Actualmente, Lincoln fabrica en Estados Unidos el Navigator en Louisville y el Aviator en Chicago. Ambos modelos también se exportan a Canadá, México y Oriente Medio.
El único Lincoln fabricado actualmente en China para el mercado estadounidense es el todocamino Nautilus, cuya producción para EE.UU. se trasladó en 2024 desde Canadá a la empresa conjunta que Ford tiene con la china Changan Automobile Group.
"Lincoln es una marca estadounidense por excelencia y Ford es el fabricante de automóviles de Estados Unidos", afirmó en un comunicado el presidente y consejero delegado de Ford, Jim Farley, quien reconoció que la decisión "no era necesariamente el camino más fácil".
La medida se produce además en un contexto de crecientes restricciones estadounidenses a vehículos, componentes y tecnología procedentes de China. General Motors anunció este año que trasladará a Misuri a partir de 2028 la producción del Buick Envision, que actualmente fabrica en China.
El anuncio de Ford coincide con un momento de debilidad de las ventas de Lincoln. Entre enero y julio, la marca vendió 55.099 vehículos en Estados Unidos, un 12,6 % menos que en el mismo periodo de 2025, mientras que las ventas del conjunto de Ford descendieron un 9,7 %, hasta 1,17 millones de unidades.
En julio, la caída de Lincoln se aceleró hasta el 35,9 %, con 5.100 unidades vendidas.
Por modelos, las ventas del Nautilus retrocedieron un 5,7 % hasta julio, hasta las 20.050 unidades. El Corsair cayó un 46,2 % y el Navigator un 8,1 %, mientras que el Aviator fue la excepción, con un aumento del 10,1 %, hasta 14.852 unidades.
Pese al descenso de las ventas, Ford presentó a finales de julio unos resultados operativos mejores de lo esperado y elevó sus previsiones para 2026.
La compañía registró en el segundo trimestre ingresos de 48.300 millones de dólares, un 4 % menos interanual, y una pérdida neta de 1.300 millones, afectada principalmente por cargos extraordinarios vinculados a la reorganización de sus inversiones en baterías y programas de vehículos eléctricos.
