China recuerda en silencio los 60 años del 'Agosto Rojo' de la Revolución Cultural

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Pekín, 15 ago (EFE).- China recuerda en silencio los sesenta años del 'Agosto Rojo' de 1966, cuando los guardias rojos extendieron por Pekín una campaña contra profesores, intelectuales y supuestos 'enemigos de clase' que marcó el estallido de la violencia en la Revolución Cultural.

A mediados de agosto, el entonces líder chino, Mao Zedong, recibió en Tiananmen a miles de guardias rojos y dio impulso a una movilización que propagó registros domiciliarios y ataques contra quienes pertenecían a las 'cinco categorías negras': terratenientes, campesinos ricos, contrarrevolucionarios, malos elementos y derechistas.

Según estadísticas citadas por la prensa local en 1980, los Guardias Rojos mataron en Pekín a 1.772 personas, saquearon 33.695 viviendas y obligaron a 85.196 familias a abandonar la capital.

La Revolución Cultural, lanzada en mayo de 1966, paralizó la educación, destruyó patrimonio histórico y sometió a millones de personas a purgas, trabajos forzados o envíos al campo para su 'reeducación'.

Este movimiento fue ideado por Mao y sus aliados con el fin de eliminar a sus rivales de corte reformista en el seno del Partido Comunista de China (PCCh, gobernante).

En la actualidad, las autoridades chinas no celebran actos públicos conmemorativos ni se permiten homenajes a los fallecidos.

Aunque el PCCh condena oficialmente la Revolución Cultural, restringe de forma estricta el debate público sobre sus responsabilidades.

De hecho, todavía hoy, las representaciones críticas de Mao y de la Revolución Cultural pueden ser objeto de persecución: en marzo de este año, el artista Gao Zhen, crítico con aquel período, fue juzgado por unas esculturas satíricas y se halla aguardando su veredicto.

Las búsquedas realizadas esta semana muestran esos mismos límites en las plataformas chinas.

La red social Weibo -similar a X, bloqueado en China- no ofrecía resultados para el hashtag 'Hoy en la historia de la Revolución Cultural', mientras que una consulta genérica remitía en buena parte a personas llamadas Wenge (literalmente "Revolución Cultural"), nombre relativamente popular en aquella generación, pero no a comentarios sobre dicho período.

Fuera del alcance de la censura china, en redes internacionales como X, circulan montajes nostálgicos ensalzando a Wang Hongwen, antiguo obrero designado por Mao como alto cargo del PCCh durante aquella época, cuyo ascenso desde una fábrica es reinterpretado por algunos usuarios como una historia de revancha social frente a las élites.