Según el último boletín publicado por el Ministerio de Comunicación congoleño, con datos recopilados hasta el 13 de agosto, la tasa de letalidad se sitúa actualmente en el 46,8 %.
Además, 749 pacientes están en "aislamiento u hospitalizados" y 976 personas han logrado recuperarse de la enfermedad, mientras la tasa de rastreo de contactos se encuentra en el 82,6 %.
La transmisión golpea ahora a seis provincias congoleñas, después de que la Unión Africana (UA) confirmara este jueves una muerte en el Bas-Uélé (norte), de una persona que salió de la zona de contención hasta ahora afectada.
Se suma así a las provincias de Ituri (epicentro del brote), Kivu del Norte, Haut-Uélé (este) y Tshopo (centro-norte), mientras que en la también oriental Kivu del Sur han transcurrido cerca de 80 días sin un nuevo caso confirmado.
"La movilización comunitaria, la aceptación de las pruebas de detección y el acceso rápido a los centros de salud siguen siendo esenciales para frenar la transmisión", destacó el Ministerio.
Según reveló el lunes la Organización Mundial de la Salud (OMS), el virus comenzó a circular en el este congoleño en febrero, aunque una investigación publicada en la revista Science a finales de julio situó las primeras infecciones incluso antes, al menos en enero.
La actual epidemia ya es el segundo brote con más contagios registrados de la historia y el mayor en cuanto a infecciones en la RDC, tras superar al que también ocurrió en la misma región entre 2018 y 2020, que causó 2.299 muertes y 3.481 casos.
Se trata de la decimoséptima epidemia que afecta a la RDC y es la que tiene un crecimiento más rápido de contagios en comparación con cualquier otro brote desde su declaración, según la OMS.
Así, el director general de esa organización, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha alertado de que tiene el potencial de alcanzar las cifras de la peor epidemia de ébola de la historia, que afectó a África Occidental entre 2014 y 2016 y causó unos 11.000 muertos y 28.000 contagios.
Tras declararse la epidemia en Ituri, el virus se propagó a la vecina Uganda, país que se declaró "libre de ébola" el 28 de julio luego de registrar 20 contagios confirmados, incluidos 15 casos considerados importados de la RDC, entre los que hubo dos fallecimientos.
La epidemia se corresponde con la cepa de Bundibugyo, cuya tasa de letalidad oscila entre el 30 % y el 50 % y para la que no existe vacuna autorizada o tratamiento específico, según la OMS.
