Aumentan las balsas dedicadas a la minería ilegal en los ríos de la Amazonía peruana

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Lima, 17 ago (EFE).- Más de 700 dragas, las embarcaciones que se utilizan en la minería ilegal en Perú, han sido identificadas entre 2025 y lo que va de 2026 en ríos de la región de Loreto, en la Amazonía peruana, casi la mitad de las localizadas en nueve años, desde 2017, que ascienden a unas 1.500, según un informe elaborado por Conservación Amazónica-ACCA y Amazon Conservation Association.

De acuerdo con el proyecto Monitoreo de la Amazonía Andina (MAAP), que impulsa las investigaciones, este sensible incremento se ha producido a pesar de los controles que realiza el Estado.

Las dragas son balsas que portan bombas de succión para extraer oro del lecho y de las riberas de los ríos.

Según el informe, la actividad minera ilegal se ha extendido a trece ríos amazónicos y comienza a provocar la pérdida de bosques ribereños, además de afectar a los ecosistemas y a las fuentes de agua.

El MAAP documenta "una acelerada expansión de la minería ilegal en Loreto", con presencia de dragas en ríos como el Nanay, Marañón, Tigre, Putumayo, Napo, Mazán y Chambira, además de otras cuencas de la región, fronteriza con Brasil, Colombia y Ecuador.

"Uno de los casos más preocupantes es el del río Tigre, donde más del 90 % de las detecciones de dragas corresponden al periodo 2025-2026", añade.

En el río Putumayo, en la frontera entre Perú y Colombia, se han identificado "por primera vez de manera clara zonas de actividad minera ilegal".

El reporte destaca que, por su ubicación fronteriza, la actividad en este río "representa un desafío adicional para las acciones de control y evidencia la necesidad de fortalecer la coordinación entre ambos países".

En el río Nanay, que es la principal fuente de abastecimiento de agua para la ciudad de Iquitos, la capital de Loreto, se detectaron 421 dragas entre 2025 y 2026. Se calcula que actualmente hay entre 23 y 30 dragas activas a pesar de las constantes intervenciones del Estado.

La investigación también ha identificado la pérdida de bosque en las riberas del Nanay asociada a la actividad minera ilegal, así como un rápido crecimiento de la minería en la localidad de Saramiriza, en la cuenca alta del río Marañón, "donde se observa un incremento importante de la deforestación asociada a esta actividad".

Al respecto, el director de Tecnologías para la Conservación de Conservación Amazónica-ACCA, Sidney Novoa, sostuvo que en Loreto se está viendo "un cambio en la escala y velocidad de la minería ilegal".

"Esto nos indica que no estamos frente a un problema estático, sino ante una actividad que se desplaza y encuentra nuevas zonas donde operar", agregó.

El MAAP remarcó que el crecimiento de la minería ilegal en Loreto "ocurre en un contexto marcado por la limitada presencia del Estado en zonas remotas, el alto precio internacional del oro, la actuación de organizaciones criminales y las dificultades que persisten en los procesos de formalización minera".