Este apoyo de Rusia ha reducido la presión sobre el mandatario norcoreano, Kim Jong-un, para buscar un alivio de las sanciones internacionales a diferencia de cuando se sentó a negociar con Trump en 2019, afirmó en un reciente análisis el titular de la Cátedra sobre Corea en el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), Victor Cha.
Horas antes del comienzo de las maniobras conjuntas Ulchi Freedom Shield (UFS), Trump ordenó reducir "sustancialmente" unos ejercicios, que, según él, envían un mensaje inadecuado a un país que consideró que ha sido "respetuoso" durante sus mandatos.
"La diferencia esta vez radica en que se trata de una acción concreta, no solo de palabras y publicaciones en redes sociales", dijo Cha a EFE.
La orden de Trump de rebajar estas maniobras, similar a su decisión de suspender unos ejercicios similares tras su primera cumbre con Kim en 2018, parece favorecer a Pionyang, que considera las maniobras UFS como un ensayo para invadir su territorio. Trump incluso afirmó el lunes que Kim contestó a su invitación a reanudar el diálogo, sin especificar la respuesta.
Cha, sin embargo, señaló que Corea del Norte podría utilizar su actual posición de fortaleza para evitar apresurar un diálogo, y esperar hasta las elecciones de mitad de mandato en EE.UU. del próximo noviembre para "obtener una mayor ventaja".
La postura de negociación reforzada de Pionyang es el resultado del estrechamiento de sus relaciones con Rusia, tras la firma en 2024 de un tratado de asociación estratégica que contempla asistencia mutua en caso de agresión.
Desde finales de ese año, Corea del Norte ha enviado alrededor de 15.000 soldados en apoyo a Rusia en su guerra contra Ucrania, según estimaciones de la inteligencia surcoreana, además de armas y municiones, a cambio de divisas, bienes y tecnología de Moscú.
Además, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski advirtió recientemente de un nuevo despliegue de 30.000 a 50.000 soldados norcoreanos.
Un estudio publicado en marzo por el Instituto para la Estrategia de Seguridad Nacional (INSS) de Corea del Sur estimó que Pionyang obtuvo entre 7.670 y 14.400 millones de dólares de Rusia por tropas y material militar entre agosto de 2023 y diciembre de 2025.
"Probablemente ha tenido un gran impacto en el impulso de la economía norcoreana. Es posible que el dinero se haya destinado no solo al sector militar, sino también a otras industrias y áreas que Kim Jong-un ha querido fortalecer a lo largo de los años", dijo a EFE Gabriela Bernal, experta del Centro Europeo para Estudios de Corea del Norte.
El año pasado, Corea del Norte registró un crecimiento económico del 3,5 %, muy cercano al 3,7 % de 2024, que ha sido su mayor expansión en los últimos nueve años, según estimaciones del banco central surcoreano.
El beneficio no se mide solo en divisas. Los soldados norcoreanos han ganado experiencia directa frente a drones y guerra electrónica.
"Más allá del simple hecho visible de enviar soldados, participar realmente en una guerra permite comprobar sobre el terreno cuál es el nivel de sus fuerzas y cuál es el nivel de las armas que produce el propio país", dijo a EFE Jeong Eun-lee, investigadora del Instituto para la Unificación Nacional de Corea (KINU).
El propio Comando de las Naciones Unidas (UNC), que participa en el UFS, afirmó recientemente que las maniobras en curso incorporan elementos destinados a responder a las capacidades y experiencia adquiridas por las fuerzas norcoreanas en la guerra de Rusia contra Ucrania.
"Y, sobre todo, esta guerra está durando más de lo que pensábamos. En esas circunstancias, creo que habrá una entrada considerable de tecnologías militares procedentes de Rusia", dijo la investigadora.
