En una declaración conjunta, la alta representante de la UE para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, y la comisaria de Igualdad, Preparación y Gestión de Crisis, Hadja Lahbib, cifraron en 82 los trabajadores humanitarios asesinados en lo que va de 2026, a los que se suman 39 secuestrados y 97 heridos.
"Los ataques contra el personal humanitario, los hospitales y los bienes civiles no son accidentes: son violaciones del derecho internacional humanitario", advirtieron ambas responsables comunitarias, para quienes "la impunidad solo alimenta nuevas atrocidades".
Kallas y Lahbib citaron a Sudán, Gaza y Ucrania como algunos de los focos de sufrimiento humanitario en la actualidad, junto con crisis "con muy poca atención global" en el Cuerno de África, el Sahel, Afganistán y Birmania (Myanmar).
Advirtieron además de que las tecnologías emergentes están transformando la guerra "de forma radical", con nuevos riesgos para la población civil.
Las dos comisarias defendieron que la UE seguirá siendo "uno de los mayores donantes humanitarios del mundo", aunque remarcaron que "la financiación por sí sola no basta" y apostaron por reforzar la diplomacia humanitaria europea.
Bruselas destacó asimismo su programa de respuesta rápida Protect Aid Workers, que en 2025 asistió a 782 trabajadores humanitarios en veinticinco países, especialmente al personal local, que concentra el 90 % de los ataques y con frecuencia carece de las protecciones de las que dispone el personal internacional, según la declaración.
La Asamblea General de las Naciones Unidas designó el 19 de agosto como Día Mundial de la Asistencia Humanitaria en 2008, a raíz de la muerte de veintidós trabajadores humanitarios en un atentado con bomba contra el Hotel Canal de Bagdad en agosto de 2003.
