"Condeno el atroz ataque que hirió a numerosos niños cerca de una escuela en Dasht-e Barchi", afirmó Bennett en la red social X, al recordar que esta zona de mayoría hazara de la capital afgana ha sido blanco reiterado de atentados.
La policía talibana informó inicialmente a EFE de que una granada de mano explotó hacia las 17.00 hora local (12.30 GMT) en una escuela de Shahrak-e Mahdia, dentro del Distrito Policial 18, sin precisar cómo se produjo la detonación.
El portavoz policial de Kabul, Khalid Zadran, señaló que varios niños habían sufrido heridas leves y que se había abierto una investigación, mientras un residente aseguró a EFE que decenas de menores fueron trasladados a hospitales cercanos.
El medio afgano TOLOnews eleva el balance a más de 52 heridos, sin víctimas mortales, citando a una fuente de seguridad, y señaló que los lesionados fueron trasladados a varios hospitales de Kabul.
Según testigos citados por el canal afgano, la granada estaba en posesión de un estudiante y explotó en su mano, una circunstancia que todavía no ha sido confirmada públicamente por las autoridades.
Afganistán continúa además contaminado por restos explosivos de décadas de conflicto, que provocan accidentes entre civiles y especialmente entre menores cuando encuentran o manipulan artefactos sin detonar.
Dasht-e Barchi, sin embargo, es también una zona de mayoría hazara y chií que ha sido blanco reiterado de atentados contra escuelas, centros educativos y otros espacios civiles.
Bennett calificó lo ocurrido de "deplorable" y reclamó una investigación "completa e independiente" que permita esclarecer los hechos y determinar responsabilidades.
