El hombre, de unos 60 años, sufrió heridas en el pecho y tuvo que ser hospitalizado, pero está fuera de peligro, según recogen este martes los medios británicos.
El animal iba en busca de comida, después de que se haya detectado una costumbre cada vez más extendida entre los excursionistas de proveer alimentos a los ciervos pese a los avisos que por todo el parque advierten contra esta práctica. Los mensajes indican a las personas que no deben acercarse a más de 50 metros de un ciervo.
Con 1.000 hectáreas (25.000 acres), Richmond es uno de los parques más grandes de Londres, y es conocido precisamente por su población de decenas de ciervos que merodean en libertad en sus praderas.
Estos animales son populares por tratarse de los mamíferos más grandes de los nativos de las islas británicas, ya que pueden alcanzar hasta los 200 kilos.
