“La UNAM, desde mi punto de vista y con todo respeto a su autonomía, debería abrir más espacios. Tienen la posibilidad de hacerlo”, afirmó la mandataria durante su conferencia de prensa matutina.
La gobernante mexicana consideró que ampliar la matrícula es “nada más cuestión de reorientar el presupuesto” y reconoció que la institución ya ha tomado medidas para reducir gastos.
“Ya hicieron un primer esfuerzo de austeridad. Bueno, pues hay que hacer otro más”, sostuvo.
Las declaraciones ocurren el mismo día en que concluye el examen presencial de control que la UNAM organizó para miles de aspirantes a licenciatura después de detectar irregularidades y resultados atípicos en su primer proceso de admisión completamente en línea.
La universidad convocó a cerca de 38.000 aspirantes a repetir presencialmente la prueba entre el 12 y el 19 de agosto, tras suspender temporalmente las inscripciones y rescindir el contrato con la empresa responsable de la plataforma utilizada en el examen digital.
La crisis ha vuelto a poner el foco sobre la elevada demanda de ingreso a la UNAM, que cada año deja fuera a miles de aspirantes ante la insuficiencia de plazas frente al número de jóvenes que buscan estudiar en sus facultades y escuelas.
Sheinbaum extendió su llamado al Instituto Politécnico Nacional (IPN) y al resto de universidades públicas y defendió que el Estado debe ampliar las alternativas para que los jóvenes puedan continuar sus estudios.
“Lo peor que puedes decirle a un joven es que es rechazado. Antes les decían ninis (ni trabajan ni estudian) o rechazados. Rechazado ¿De qué? ¿De la sociedad?”, cuestionó.
La presidenta rechazó además que la responsabilidad de no ingresar a una universidad recaiga exclusivamente sobre el aspirante por su desempeño en el examen de admisión.
“No es tu culpa por no pasar un examen de admisión. Vamos abriendo espacios y ya cada universidad puede decidir cómo ingresan a sus espacios”, expresó.
Como alternativa a los procesos tradicionales, Sheinbaum destacó el modelo de la Universidad Nacional Rosario Castellanos, creada primero por su Administración cuando era jefa de Gobierno de Ciudad de México y convertida posteriormente en institución nacional.
La universidad utiliza un curso propedéutico para el ingreso que los aspirantes pueden repetir en caso de no superarlo, un sistema cuyo objetivo, defendió Sheinbaum, es facilitar el acceso y no excluir a los estudiantes.
“Si no hay espacio presencial, pues hay el espacio semipresencial. Entonces, unos días vas a la escuela y otros días estudias desde tu casa”, agregó.
El Gobierno de Sheinbaum ha situado la ampliación de la cobertura educativa entre sus prioridades y ha impulsado la creación de nuevas plazas en instituciones públicas como parte de su objetivo de garantizar el acceso de los jóvenes a la educación.
