"Estamos trabajando en el desarrollo de un plan nacional de resiliencia, en el que estamos determinando las capacidades estratégicas y los mecanismos que nuestro país debe tener para hacer frente a crisis graves", dijo el ministro, según declaraciones recogidas por la agencia de noticias Belga.
"Los riesgos climáticos y, por lo tanto, también el creciente riesgo de incendios en entornos naturales, constituyen una parte importante de este plan nacional de resiliencia", añadió.
Quintin defendió la acción de los distintos servicios regionales, federales e internacionales para hacer frente al incendio que se declaró el pasado viernes en el parque natural de las Hautes Fagnes, en la provincia de Lieja (centro-este de Bélgica), y que todavía sigue activo, aunque bajo control.
El ministro liberal aseguró que este incendio ha demostrado que los equipos y autoridades belgas "ya cuentan con una experiencia y unas capacidades considerables" y que la evaluación de esta crisis "permitirá introducir mejoras".
"La fase provincial ha funcionado. El apoyo federal ha funcionado. La solidaridad entre nuestras zonas de socorro ha funcionado. Y el mecanismo de solidaridad europea también ha funcionado. Eso es, para mí, una gestión eficaz de la crisis", manifestó ante los parlamentarios.
El incendio, que arrancó el 14 de agosto hacia las 13.06 horas en Baelen, ha calcinado unas 3.000 hectáreas de la reserva natural más antigua de Valonia, protegida desde 1957.
