Según informaron este jueves fuentes oficiales, el militar entregado es Adel Issa, de 67 años, que comandó la 17ª División del ejército antes de dirigir las fuerzas terrestres del gobierno en la provincia oriental de Deir al Sur, de acuerdo con el Ministerio del Interior sirio.
El departamento señaló que enfrenta cargos por presuntos asesinatos y torturas con resultado de muerte cometidos durante la guerra civil, unas acusaciones que Issa negó.
Las autoridades libanesas detuvieron a Issa el 8 de agosto después de que visitara la Embajada de Siria en Beirut para realizar trámites administrativos, donde se descubrió que pesaba sobre él una orden de arresto en rebeldía emitida por tribunales sirios.
Posteriormente, solicitó asilo en el Líbano para impedir su extradición, pero el fiscal general de Líbano, el juez Ahmad Rami al Hajj, procedió con la orden de extradición, amparándose en el acuerdo judicial de 1951 entre ambos países.
Este traslado es significativo porque varios exmilitares y oficiales de seguridad de la era bajo la presidencia de Bachar al Asad, derrocado en diciembre de 2024, huyeron a Líbano tras el colapso del régimen, y podría sentar un precedente para futuras solicitudes de extradición.
Este arresto se produce en un momento en el que la Justicia siria está dictando sentencias contra las figuras del régimen, incluidas contra Bachar al Asad, que fue condenado a muerte en rebeldía al estar exiliado en Moscú.
