Seis años después del controvertido "Megxit", los duques de Sussex vuelven al Reino Unido

Imagen sin descripción

Londres, 20 ago (EFE).- El regreso de los duques de Sussex, Enrique y Meghan, al Reino Unido, donde han matriculado a sus dos hijos en un colegio, supone un giro inesperado en torno al controvertido 'Megxit' de hace más de seis años, cuando decidieron apartarse de la Casa Real británica en medio de desavenencias con su familia.

Según los medios británicos, el príncipe Enrique (Harry), hijo menor del rey Carlos III, y la exactriz estadounidense Meghan Markle han decidido volver a residir en el Reino Unido, pero no trabajarán para la Casa Real y seguirán como individuos privados residiendo fuera de Londres.

Hasta el momento se desconoce la escuela a la que los duques han matriculado a sus dos hijos, los príncipes Archie y Lilibet, mientras que se espera que la decisión genere un debate sobre si los duques serán aceptados por los británicos tras años de polémica.

Una encuesta de la firma YouGov del pasado julio señaló que solo el 22 % de los consultados veían de manera favorable a Meghan Markle, frente a un 65 % que la criticó, mientras que en el caso del príncipe, el 33 % habló de manera positiva frente al 58 % en forma negativa.

La 'Megxit' de principios de 2020, cuando aún vivía la reina Isabel II, sumió a la monarquía en un punto bajo al salir a la luz unas supuestas fricciones internas y la posterior acusación de actitudes racistas de un miembro de la familia contra Meghan por ser mestiza.

En 2020, la soberana convocó una reunión en su residencia de Sandringham, en el sureste de Inglaterra, con los miembros más destacados de su familia para resolver el llamado 'Megxit', pero la conclusión fue que el futuro de los duques de Sussex era insostenible: estaban dentro o fuera de la Casa Real.

Tras dejar el Reino Unido, la pareja se trasladó a California y abandonó definitivamente sus funciones como miembros activos de la realeza en marzo de 2020, justo cuando estallaba la pandemia.

Sin embargo, desde Estados Unidos generaron polémica hasta el punto de que concedieron una entrevista con la presentadora Oprah Winfrey, a quien revelaron que un miembro de la familia real, cuyo nombre no revelaron, había hecho un comentario racista sobre el futuro tono de piel de su hijo Archie antes de que éste naciera en 2019.

Meghan también reveló que la princesa de Gales, Catalina, la hizo llorar durante una prueba del vestido de las damas de honor antes de la boda de los duques en 2018, y que la monarquía no rectificó las informaciones iniciales que afirmaban que había ocurrido al revés.

Ante las revelaciones contenidas en la entrevista, Isabel II mantuvo la discreción y emitió un comunicado en el que dejó claro que las cuestiones planteadas se tratarían en privado, aunque advirtió de que algunos recuerdos de lo ocurrido podían "variar", es decir, ser diferentes.

Al mismo tiempo, los tabloides publicaron que Meghan llegó a acosar a empleados del palacio de Buckingham -acusación que ella negó- y la pareja adquirió fama de no lograr retener a su personal.

Los Sussex, que ya no recibían financiación del ahora rey -por entonces príncipe de Gales-, firmaron acuerdos comerciales multimillonarios con Netflix y Spotify.

Un año después, Isabel II retiró a su nieto sus títulos militares y sus patrocinios reales, pero los duques siguieron con las acusaciones contra la monarquía en un documental de Netflix y en el libro 'En la sombra' ('Spare', en inglés), la exitosa autobiografía del duque que se publicó después de la muerte de la reina Isabel II en 2022.

El duque llegó a asegurar que su hermano, el príncipe Guillermo, le agredió físicamente en una oportunidad y lo tiró al suelo, haciéndolo caer sobre un comedero para perros, durante una discusión motivada por su relación con Meghan, y también arremetió contra la reputación de su madrastra, la reina Camila, calificándola de "peligrosa" por su disposición a forjar vínculos con la prensa británica.

En los años siguientes, Enrique ha realizado contadas visitas al Reino Unido, relacionadas con sus procesos legales para conseguir protección de seguridad pagada por el contribuyente y también contra algunos medios por la intromisión en su vida privada en años pasados.

En 2024, cuando al rey se le diagnosticó un cáncer no especificado, el duque hizo un viaje relámpago para verlo, pero ambos pasaron menos de 45 minutos juntos.