"En los últimos tiempos, la posición de Corea del Norte se ha fortalecido considerablemente. Su economía se mantiene más o menos a flote y parece haber recibido muchos activos de Rusia", dijo a EFE Joung Eun-lee, investigadora del Instituto para la Unificación Nacional de Corea (KINU).
La primera señal de Trump llegó con la sorpresiva orden de reducir "sustancialmente" los importantes ejercicios anuales conjuntos con Seúl Ulchi Freedom Shield (UFS), apenas horas antes de que comenzaran el pasado lunes, en un gesto para reducir las tensiones con Pionyang.
Posteriormente, el republicano afirmó en Washington que Kim ya había respondido a sus contactos, en unos intercambios que calificó de "muy positivos", para después afirmar que tiene previsto reunirse con el líder norcoreano este año.
"A diferencia de 2018, creo que Kim Jong-un planteará cuestiones más fundamentales. Exigirá algo de fondo y, mientras no se atiendan esas demandas, no creo que baste con que Trump simplemente reduzca los ejercicios militares entre Corea del Sur y Estados Unidos", señaló la investigadora del KINU.
Aunque Trump se vanagloria de mantener una buena relación con el líder norcoreano y de haberse reunido con él en tres ocasiones entre 2018 y 2019, sus encuentros terminaron sin pactos sobre la desnuclearización norcoreana.
Desde entonces, Corea del Norte ha descartado cualquier posibilidad de renunciar a un arsenal que Trump fijó en 57 "muy poderosas" armas nucleares, aunque Seúl las estimó este jueves en entre 80 y 120 debido a las dificultades para dar una cifra exacta.
Trump "parece ser más flexible en el tema nuclear esta vez, así que creo que dependerá de cuánto esté dispuesto a apartarse de la postura inicial de negociación estadounidense, centrada en la desnuclearización y las sanciones", dijo a EFE Gabriela Bernal, experta del Centro Europeo para Estudios de Corea del Norte.
En la misma línea, la investigadora del KINU Joung también señaló que Trump podría estar buscando un avance con Pionyang para aliviar la caída de su popularidad y la "situación especialmente difícil" por la prolongada guerra de Irán.
Bernal agregó que esa flexibilidad podría estar vinculada a que Trump necesita un triunfo importante en política exterior, teniendo en cuenta las elecciones de mitad de mandato este noviembre.
"Si Trump continúa presionando y enviando señales como el recorte de los ejercicios militares de esta semana, es posible que Pionyang acepte una reunión. Eso sí, solo si la desnuclearización queda descartada", señaló.
Pionyang se ha dado el lujo de mantener su postura nuclear gracias a su alianza con Rusia, que incluye un acuerdo de 2024 que contempla asistencia mutua en caso de agresión.
Moscú le ha proporcionado divisas y bienes a cambio de soldados, armas y municiones para su guerra contra Ucrania, con lo que Pionyang ha obtenido experiencia de combate y un mayor margen frente a las sanciones internacionales.
"Económicamente, Corea del Norte se ha liberado considerablemente de las sanciones (...) El aumento del volumen comercial con China y Rusia está dando un salvavidas a la economía norcoreana", dijo a EFE Lee Ho-ryung, investigadora sénior del Instituto Surcoreano de Análisis de Defensa (KIDA).
Además, la iniciativa de Trump se ve ensombrecida por su fallido intento de reunirse con Kim el año pasado, aprovechando su visita a Corea del Sur para la cumbre de la APEC.
"Es posible que se produzca una reunión en noviembre, cuando Trump visite China para la (nueva) cumbre de la APEC, pero solo si Kim acepta. Por ahora, (Pionyang) sigue negando cualquier comunicación y no parece muy abierto al diálogo", dijo Bernal.
Añadiendo a la incertidumbre, Kim Yo-jong, la influyente hermana del mandatario norcoreano, restó importancia al recorte de los ejercicios UFS y afirmó que reducir su duración o escala no cambia su naturaleza "hostil", según un comunicado emitido por el medio estatal KCNA.
También dijo desconocer la supuesta comunicación reciente entre los dos líderes mencionada por Trump.
La hermana de Kim Jong-un, no obstante, señaló que la relación entre ambos líderes "sigue siendo" excelente, en línea con los recientes comentarios de Trump.
