"La UE toma nota de las conclusiones preliminares de la OSCE, que subrayan que las elecciones se celebraron en condiciones de pluralismo político y mediático limitado", y que informó de "irregularidades procedimentales durante la jornada electoral, entre ellas en el recuento de votos", señaló el Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE) en un comunicado.
Pese a ello, Bruselas reconoció los "esfuerzos" de las autoridades kazajas para organizar los comicios "de manera ordenada y bien preparada" y celebró la participación de partidos y ciudadanos, sin pronunciarse sobre la legitimidad del resultado.
Los comicios se celebraron tras "una reforma política de calado" en Kazajistán, con la adopción en marzo de una nueva Constitución por referendo y la introducción de un Parlamento unicameral, el Kurultai.
La UE animó a Kazajistán a "proseguir su labor de reformas democráticas" y reafirmó su compromiso de apoyo en materia de derechos humanos, Estado de derecho y gobernanza, al tiempo que expresó su disposición a "seguir reforzando" la asociación estratégica con el país centroasiático.
Según los primeros datos oficiales, el partido gubernamental kazajo Adilet logró la mayoría parlamentaria con el 71,17 % de los votos en las elecciones al nuevo Parlamento.
Los jefes de la misión de la OSCE en Astaná señalaron el lunes que los electores se toparon con falta de alternativas, ya que todos los partidos que concurrieron a las elecciones apoyan las políticas del presidente, Kasim-Yomart Tokáyev, en el poder desde 2019.
