"El Centro de Formación de Kalandia es un local propiedad de la ONU y es inviolable e inmune a cualquier forma de injerencia", aseveró en un comunicado Alakbarov, que recordó que cualquier acción contra locales, bienes o activos de la ONU está prohibida en virtud de la Convención sobre Prerrogativas e Inmunidades de la organización.
El diplomático advirtió de que la toma del centro educativo por parte de Israel, la evacuación de sus empleados y el cierre del recinto deja de inmediato sin acceso a la educación a 340 jóvenes refugiados palestinos de Cisjordania, y alertó de que "miles más" podrían verse afectados en los próximos años.
Alakbarov instó al Gobierno israelí a "cesar de inmediato" toda acción contra propiedades de la ONU, retirarse de las instalaciones y restablecer "sin demora" su plena inviolabilidad.
Asimismo, pidió a las autoridades israelíes que se abstengan de nuevas acciones contra bienes y activos de Naciones Unidas, en línea con sus obligaciones conforme a la Carta de la ONU y el derecho internacional.
El complejo tomado este martes se encuentra en Jerusalén Este, una parte de la ciudad santa ocupada ocupado por Israel y reivindicada como capital de un futuro Estado Palestino.
Se trata del Centro de Formación Qalandia, que se ubica junto a Ramala (capital administrativa de Cisjordania), en un barrio de Jerusalén ubicado al otro lado -en la zona palestina- del muro de separación de Israel.
La UNRWA informó en un comunicado de que cuatro vehículos armados y más de 50 miembros de las fuerzas de seguridad israelíes invadieron la instalación de la ONU cuando 20 de sus trabajadores estaban en su interior.
La evacuación se produce meses después de que el Parlamento israelí adoptara una decisión sin precedentes, que choca con el derecho internacional, despojando a la UNRWA de su inmunidad, decretando la expropiación de sus locales en Jerusalén Este y cortando sus suministros.
La UNRWA condenó este martes la "incursión no autorizada" y explicó que "la entrada de fuerzas de seguridad armadas en una instalación de las Naciones Unidas, sin la autorización ni el consentimiento de la ONU, es inaceptable", alegando que se trata de una instalación protegida por la inmunidad que le otorga el derecho internacional.
La agencia también recordó que este es su centro de formación profesional más antiguo y ha prestado servicios a los refugiados palestinos durante más de siete décadas.
