“En nombre del pueblo de los Estados Unidos, expreso mis más sinceras condolencias a su Majestad la reina Sonia, a toda la familia real y al pueblo noruego por el fallecimiento de su Majestad el rey Harald V”, declaró en un comunicado Tommy Pigott, portavoz del Departamento de Estado de EE.UU.
Destacó que el rey había sido un gran amigo de EE.UU. y un defensor de “la sólida relación” entre los dos países.
Asimismo, calificó como un honor para el Gobierno estadounidense haber brindado refugio seguro a Harald V durante la Segunda Guerra Mundial.
“El compromiso personal del rey Harald de celebrar el orgulloso legado de los estadounidenses de origen noruego y los lazos de hermandad entre los pueblos de Estados Unidos y Noruega perdurarán para siempre como parte de su legado”, añadió Pigott.
Harald V, de 89 años, falleció este viernes en el Hospital Nacional de Oslo, donde permanecía ingresado desde el 17 de agosto debido a una anemia hemolítica que más tarde derivó en una infección en la sangre.
La Casa Real noruega informó de que el monarca murió plácidamente después de que su estado de salud se agravara durante su estancia en el hospital.
Tras su fallecimiento, su hijo Haakon, primero en la línea sucesoria, asume la Corona noruega.
