La milicia exigió, en un comunicado, "la retirada completa de la ocupación estadounidense de Irak por tierra, mar y aire, poniendo fin a su presencia bajo cualquier pretexto", e "impedir el uso del espacio aéreo iraquí como plataforma de lanzamiento para atacar a cualquier otro país, especialmente a los países vecinos", en alusión a Irán.
Entre otras condiciones, la formación exigió también "expulsar a los grupos de oposición iraníes de sus bastiones en el norte de Irak", y que el Ejército iraquí, y no las fuerzas del Kurdistán iraquí, controle la frontera del país árabe con Irán.
Otras condiciones son "liberar la toma de decisiones financieras y económicas (...) así como políticas de Irak de la hegemonía estadounidense" y expulsar a las fuerzas turcas y a los efectivos del disuelto turco kurdo Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) de la región del Kurdistán iraquí (norte).
Por último, la milicia proiraní exigió "garantizar los derechos de los combatientes de las Fuerzas de Movilización Popular" (FMP), compuestas por numerosas facciones armadas iraquíes, en su mayoría chíes proiraníes.
Las FMP están integradas en las fuerzas de seguridad iraquíes, aunque varios de sus componentes gozan de cierta libertad de gestionar su armamento.
Entre sus componentes figuran formaciones como Kataib Hizbulá de Irak, Saraya al Salam, Harakat al Nujaba, la Organización Badr, Asaib Ahl al Haq, Birgadas de Iman Ali y Kataib Sayid al Shuhada.
Esta última es una de las más poderosas, ya que dispone de armamento avanzado, incluidos drones y proyectiles, y forma parte del llamado 'Eje de la Resistencia', capitaneado por Irán, e integrado también por grupos no iraquíes, como los rebeldes hutíes del Yemen y el grupo libanés Hizbulá.
Esas milicias han lanzado numerosos ataques desde el inicio de la guerra de EE.UU. e Irán, a finales de febrero, especialmente contra Kuwait y Arabia Saudí, así como contra intereses de EE.UU.
Las condiciones de Kataib Sayid al Shuhada complican aún más los planes del primer ministro iraquí, Ali Al Zaidi, para que el Estado tenga el monopolio de las armas.
Algunos grupos de las FMP han anunciado su apoyo a las medidas de Al Zaidi, si bien las formaciones más poderosas, como Kataib Hezbolá y Harakat al Nujaba, las rechazaron.
Ante esta situación, el Gobierno iraquí, que había fijado previamente el próximo 30 de septiembre como fecha limite para desarmar a todas las milicias, se retractó la semana pasada y afirmó que esa fecha marcará "el punto de partida" para iniciar el proceso para el monopolio estatal de las armas.
