La Junta militar solicitó asistencia a sus aliados rusos y los efectivos de Africa Corps proporcionaron apoyo terrestre y aéreo a las fuerzas de Abdourahamane Tchiani, presidente del país, según confirmó hoy el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas nigerinas, quien acompañado por otros miembros de la cúpula militar agradeció su intervención al mando de los mercenarios rusos.
El régimen no ha confirmado hasta el momento el número de tenidos o de víctimas tras la revuelta que estalló en la madrugada del sábado y amenazó centros estratégicos de la capital nigerina, incluido el aeropuerto y el palacio presidencial.
La televisión nacional mostró imágenes de militares amotinados detenidos sin ofrecer detalles, aunque medios locales apuntan que los rebeldes serían principalmente jóvenes y miembros de unidades que han participado en operaciones contra grupos yihadistas.
Su descontento estaría relacionado con las elevadas pérdidas sufridas en el frente y con la percepción de que la Junta no ha mejorado la seguridad del país.
La rebelión constituye el desafío interno más grave al que se ha enfrentado Tchiani desde que tomó el poder tras un golpe de Estado en julio de 2023.
Según el Timbuktu Institute, un centro de análisis especializado en seguridad y conflictos en África Occidental, la intervención de Africa Corps constituye un salto en la dependencia de Niamey de Rusia y consolida el papel de Moscú como garante de la Junta militar.
La intervención rusa adquiere además especial relevancia porque Níger integra, con Mali y Burkina Faso, la Alianza de Estados del Sahel (AES), que han roto buena parte de sus vínculos militares con Francia y han profundizado en su cooperación con Rusia.
Moscú expresó hoy su solidaridad con el pueblo de Niger y afirmó que "continuará apoyando a los amigos nigerianos en la lucha contra los extremistas, instigados por las antiguas metrópolis europeas".
