El documento, debatido por cuatro representantes de cada parte (Comité 4+4), con la mediación de la misión de la ONU para Libia (UNSMIL), contempla también la reestructuración de la Comisión Electoral y el abordaje de las disputas en torno a las leyes que rijan los comicios.
Además, según el acuerdo, las elecciones deben ser organizadas por una autoridad unificada e instituciones "nacionales soberanas únicas", lo que requiere negociaciones previas, ya que, actualmente, cada parte cuenta con sus propias entidades, que actúan en sus respectivos territorios.
También se comprometieron a respetar la victoria sin segunda vuelta, en caso de que un candidato alcance el 50 % de los votos más uno, un asunto que suscitó amplios debates durante los últimos años.
El acuerdo deja sin efecto parte de la hoja de ruta de la UNSMIL, presentada en agosto de 2025 ante el Consejo de Seguridad por la representante especial del organismo en Libia, Hanna Tetteh, que contemplaba la celebración de elecciones en un plazo máximo de 18 meses a partir de la fecha de presentación.
Si la hoja de ruta hubiera seguido su curso, Libia estaría a medio año de elegir a un presidente y a sus representantes en el Parlamento para todo el país, pero el nuevo acuerdo desplaza el evento electoral al año 2028.
Tetteh reconoció en diversas ocasiones el estancamiento de la hoja de ruta y responsabilizó a los líderes de las partes enfrentadas de "dilatar los plazos acordados", por lo que valoró la posibilidad de hacer modificaciones, la primera reflejada en el acuerdo 4+4 firmado hoy.
Para la jefa de la UNSMIL, "este acuerdo representa un importante avance", así que "la prioridad ahora es implementar sus disposiciones dentro del plazo acordado y mantener el impulso para completar las etapas restantes de la hoja de ruta".
Tras los bloqueos y retrasos encadenados, subrayó que "el primer objetivo es crear las condiciones para celebrar elecciones en un plazo claro e inamovible".
Tetteh reconoció que "algunas partes pueden no estar satisfechas con el rumbo de la UNSMIL desde el estancamiento", pero espera que eso no impida "su participación constructiva y su contribución a la implementación del acuerdo".
Aunque Tetteh no señaló a nadie en concreto, el líder del Consejo Presidencial -que tiene el rol de jefe de Estado encargado-, Mohamed Menfi, rechazó la invitación para presenciar la firma, al considerar que el acuerdo "no cuenta con la transparencia que debe regir cualquier proceso dirigido por la ONU".
También rechazó la invitación el presidente del Alto Consejo de Estado -órgano consultivo que desempeña el papel de Senado-, Mohamed Takala, por no contar con todas las "partes e instituciones libias para la elaboración y aprobación del acuerdo".
En paralelo a la firma, decenas de personas se manifestaron para pedir la salida de la UNSMIL de Libia, por considerar que "impone leyes inaceptables causando el caos del país".
Desde 2014, tras las últimas elecciones, Libia está dividida institucionalmente, con el GUN -liderado por el primer ministro Abdelhamid Dbeiba- al frente del oeste, mientras el este está tutelado por el mariscal Jalifa Haftar.
