El acuerdo, suscrito bajo los auspicios de la misión de la ONU para Libia (UNSMIL), llega después de numerosos intentos fallidos de celebrar unos comicios, como primer paso hacia la unificación institucional y política que ponga fin a la crisis que arrastra el país desde el derrocamiento de Muamar Gadafi en 2011, y acentuada tres años después con la división.
Desde 2014, tras las últimas elecciones, Libia está dividida entre dos administraciones, con el Gobierno de Unidad Nacional (GUN) -liderado por el primer ministro Abdelhamid Dbeiba- al frente del oeste, y el este tutelado por el mariscal Jalifa Haftar.
La UE y las misiones diplomáticas consideraron, mediante una declaratoria conjunta, que el acuerdo supone un "paso importante hacia la unificación institucional y la creación de condiciones para unas elecciones justas", por lo que aplaudieron el "enfoque constructivo" de las partes, así como su "responsabilidad política y su disposición a encontrar un terreno común en el interés nacional".
Además, reafirmaron su "pleno apoyo" a la representante especial de la ONU para el país magrebí, Hanna Tetteh, para mediar y facilitar el proceso, bajo la "dirección y protagonismo" de los libios.
El acuerdo deja sin efecto parte de la hoja de ruta de UNSMIL, presentada por Tetteh en agosto de 2025 ante el Consejo de Seguridad y que contemplaba la celebración de elecciones en un plazo máximo de 18 meses a partir de la fecha de su presentación.
Si la hoja de ruta hubiera seguido su curso, el país estaría a medio año de elegir a un presidente y a sus representantes en el Parlamento para todo el país, pero el nuevo acuerdo desplaza el evento electoral al año 2028.
