El euro se cambiaba hacia las 15:00 horas GMT a 1,1598 dólares, frente a los 1,1613 dólares en las últimas horas de la negociación europea del mercado de divisas de la jornada anterior.
El BCE fijó el cambio de referencia del euro en 1,1590 dólares.
El aumento de la rentabilidad de los bonos soberanos europeos tampoco contribuyó a impulsar al alza al euro.
La rentabilidad del bono alemán a 10 años subió hasta el 3,35 %, máximo desde hace 15 años.
La inflación subió en la eurozona en agosto, hasta el 3,3 % interanual (2,9 % en julio), debido al encarecimiento de la energía de un 14,3 % interanual (10,3 % en julio).
Estas cifras refuerzan las expectativas de los mercados de que el BCE subirá la próxima semana en Berlín en 25 puntos básicos los tipos de interés a los depósitos de los bancos, que están ahora en el 2,25 %.
La inflación de la zona del euro ha superado el objetivo del BCE del 2 % desde marzo, después de que EE.UU. e Israel atacaran a Irán.
El gobernador del Banco de Finlandia, Olli Rehn, dijo al diario británico Financial Times que la guerra en Irán va a mantener la inflación elevada.
Rehn consideró que el BCE, del que es miembro del Consejo de Gobierno, no debe ser indulgente ante esta presión inflacionaria porque Europa no se puede permitir una crisis del coste de la vida.
Los precios de los servicios subieron en agosto en la zona del euro un 3 % ( 3,3 % en julio).
Según Rehn, la resistencia de la economía de la eurozona facilita que el BCE vuelva a subir sus tipos.
La moneda única se cambió en una banda de fluctuación entre 1,1588 y 1,1624 dólares.
