El resultado del Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec), que reúne el 90 % de los bienes y servicios y se considera una estimación adelantada del PIB chileno, se situó cerca del extremo inferior de las proyecciones del mercado que estipulaban una contracción de 2 % hasta una expansión de 0,7 %.
La caída se explicó, según el ente emisor, por la minería y, en menor medida, por los servicios y la industria, así como incididos en parte por condiciones climáticas que afectaron el normal funcionamiento de los establecimientos productivos.
Chile fue azotado por un intenso temporal que se desarrolló a partir del 14 de julio y hasta mediados de agosto con diferentes intensidades y fluctuaciones, que abarcó en diez de las 16 regiones del país y dejó 15 fallecidos, además de cuantiosas pérdidas y daños en infraestructura.
El reporte indicó que la producción de bienes “cayó 3,2 % en términos anuales”, determinado por el desempeño de la minería, “en particular del cobre, el que se vio afectado por menores leyes del mineral, mantenciones y condiciones climáticas adversas”.
El sector minero se contrajo 9,3% anual y restó 1,3 puntos porcentuales a la variación del Imacec, en tanto que la producción de cobre entre enero y julio anotó su nivel más bajo en más de dos décadas.
El temporal también explicó la caída de la industria, “que presentó una menor elaboración de combustibles y productos químicos”, en tanto que “el resto de bienes creció 3,4%, debido a un aumento en el valor agregado de la generación eléctrica, incidido por una mayor disponibilidad de agua”.
La actividad comercial, por su parte, “presentó un crecimiento de 0,7% en términos anuales” debido al comercio minorista gracias a “mayores ventas realizadas en almacenes de comestibles, en establecimientos especializados de vestuario y a través de plataformas de venta online”.
Los servicios “cayeron 0,7% en términos anuales, resultado que se explicó por el desempeño de los servicios personales, empresariales, de transporte y restaurantes y hoteles”.
Los malos datos de la actividad económica se suman a los del desempleo que alcanzó en el trimestre mayo-julio un 9,5 %, manteniéndose en su máximo nivel en cinco años.
En su último Informe de Política Monetaria (IPoM), el Banco Central moderó en junio sus expectativas de crecimiento para este año y pronosticó que el PIB chileno se expandirá entre el 1 % y el 1,75 % en 2026.
El PIB chileno creció un 2,5 % en 2025 y la inflación cerró en el 3,5 %, su nivel más bajo en cinco años.
