La Encuesta Nacional de Latinos del Pew Research Center, realizada por correo a 8.046 adultos en Estados Unidos, 4.923 de ellos hispanos, desveló un halo de pesimismo generalizado con respecto a la idea tradicional del sueño americano, pero un marcado optimismo hacia el crecimiento económico.
Apenas el 20 % de los latinos encuestados dijo haber logrado el sueño americano, frente al 18 % que lamentó que está fuera de su alcance, mientras que el 27 % indicó que "no existe".
Casi uno de cada dos (48 %) afirmó que el sueño americano es más complicado de alcanzar ahora de lo que era para sus padres, y un 35 % dice que la dificultad es la misma.
Son los latinos nacidos en EE.UU. quienes muestran mayor pesimismo: el 52 % de la tercera generación o superior y el 44 % de la segunda generación creen que se ha vuelto más difícil en relación con sus padres.
Sin embargo, la mayoría coincidió en que las claves del sueño americano son "el trabajo duro, la motivación y el acceso a las oportunidades adecuadas", más que "la suerte y el azar".
La confianza es superior en el caso de la población no hispana. El 28 % expresó que está viviendo el sueño americano, mientras que el 29 % dijo estar en proceso.
El 19 % aseguró que es inalcanzable, y el 23 % negó que existiese; ambas cifras son similares a las compartidas por los latinos.
Sin embargo, al valorar el progreso intergeneracional, los latinos se muestran mucho más optimistas que el resto del país: un 57 % asegura que su nivel de vida es superior al que tenían sus padres a su misma edad y un 53 % confía en que sus hijos estarán aún mejor.
La confianza es mayor entre los migrantes. Siete de cada diez dijeron vivir mejor que sus progenitores, mientras que casi la mitad de los latinos nacidos en EE.UU. (49 %) tiene ese sentimiento.
Los encuestados difirieron a la hora de definir el "sueño americano": además de ir ligado a la economía (59 %) y a la mejora de la vida de sus familias (39 %), un 18 % lo asoció a "la libertad o sentirse libre".
La encuesta se produce en medio de las políticas antimigratorias del presidente, Donald Trump, desde su llegada a la Casa Blanca en enero de 2025.
Más de 51.000 migrantes fueron arrestados por el ICE y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, en inglés) el pasado julio, la cifra más alta del segundo mandato de Trump.
