El portavoz del Ministerio chino de Exteriores Guo Jiakun afirmó hoy en rueda de prensa que Palau ha "exagerado reiteradamente" la cuestión y lo acusó de tratar de arrastrar a otros miembros del Foro de las Islas del Pacífico (PIF, en inglés) a respaldar su postura.
"Sus intenciones son maliciosas y su intento no tendrá éxito", aseveró Guo, al ser preguntado por las declaraciones de Whipps, que ejerce este año como presidente rotatorio del PIF.
El vocero defendió que China está comprometida con "el camino del desarrollo pacífico", mantiene una política de defensa nacional de carácter defensivo y "nunca ha llevado a cabo una expansión militar".
Asimismo, aseguró que Pekín está dispuesto a trabajar con los países del Pacífico Sur para contribuir a la paz, la estabilidad y el desarrollo de la región.
Whipps reclamó este jueves "unidad" a los miembros del PIF para condenar el lanzamiento realizado por China el pasado 6 de julio, y sostuvo que "una voz unificada del Pacífico es fundamental" para lograr que Pekín respete la soberanía y la transparencia.
China lanzó entonces desde un submarino un misil balístico con capacidad nuclear que recorrió unos 7.300 kilómetros sobre el Pacífico antes de caer en aguas próximas a la zona económica exclusiva de Tuvalu y cerca de Naoero (antes Nauru).
El presidente palauano aseguró que el proyectil atravesó el espacio aéreo de su país y reprochó a Pekín que no explicara previamente lo que estaba ocurriendo.
Los ministros de Exteriores del PIF ya intentaron en agosto alcanzar un consenso para condenar conjuntamente la prueba, pero la iniciativa no prosperó, con Kiribati y Naoero, dos países con estrechos vínculos con Pekín, identificados como los miembros que no la respaldaron.
La cuestión vuelve ahora a la agenda de la cumbre de líderes del PIF, que se celebra esta semana en Palau y en la que participan representantes de China y Estados Unidos como socios de diálogo.
