China exige a Francia que retire las tasas a la 'moda ultrarrápida' de Shein o Temu

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Shanghái (China), 3 sep (EFE).- El Ministerio de Comercio de China reclamó hoy a Francia que suspenda "de inmediato" las penalizaciones, desde 0,5 a 12 euros, que empezó a imponer este mes a la conocida como 'moda ultrarrápida', lo que supone en la práctica tasas a los productos de plataformas del país asiático como Shein o Temu.

Durante la rueda de prensa semanal del Ministerio, la portavoz Huang Ling exigió que Francia "resuelva adecuadamente las diferencias entre ambas partes en el ámbito del comercio textil sostenible, con el fin de crear un entorno empresarial justo y no discriminatorio para las compañías chinas", indica la agencia oficial de noticias Xinhua.

La vocera advirtió que, "si Francia se empeña en seguir adelante, China adoptará las medidas necesarias para defender los derechos e intereses legítimos de las empresas chinas, y Francia asumirá todas las consecuencias que se deriven de ello".

Según Comercio, la nueva normativa gala "aplica un doble rasero y podría infringir el principio de no discriminación" de la Organización Mundial del Comercio (OMC) "bajo el pretexto de fijar supuestos criterios ecológicos y de sostenibilidad".

Desde este mismo martes, 1 de septiembre, París comenzó a aplicar el mencionado sistema de penalizaciones, que se basa en la amplitud de la gama que ofrecen las empresas de 'moda ultrarrápida', pero también en la ausencia de incitación a la reparación de la ropa por el bajo precio o por la falta de servicios para hacerlo.

Aunque desde el punto de vista formal el dispositivo no va dirigido a las empresas asiáticas precisamente en nombre del principio de no discriminación, sino solo a las que recurran a las prácticas de la 'moda ultrarrápida', en la práctica las concernidas son las grandes plataformas chinas.

Mientras Shein ofrece 1,7 millones de referencias, en el caso de la española Zara o de la sueca H&M son unas 20.000.

Asimismo, cuando los precios de los productos sean tan bajos que no compense repararlos, se aplicarán tasas que comienzan en 0,5 euros para piezas como calcetines o calzoncillos, y pueden alcanzar los 12 euros para chaquetas o abrigos, aunque nunca serán mayores al 50 % del precio de venta.

El Gobierno francés trabaja con las instancias europeas para que este dispositivo o uno similar se pueda transponer al conjunto de la Unión Europea, como ya lo hizo con el impuesto que grava los pequeños paquetes y que en buena medida contienen justamente productos textiles enviados también desde China.

De hecho, las autoridades francesas se han felicitado en los últimos días de los efectos de esa tasa europea a los pequeños paquetes ya que, según los datos provisionales de las aduanas europeas, se han reducido en un 30-40 % desde que entraron en vigor a comienzos de julio.