El Departamento de Trabajadores Migrantes filipino informó en un comunicado de que, bajo órdenes de Marcos Jr., gestionará la ayuda para los familiares de los dos fallecidos, cuyos restos serán repatriados a Filipinas en un proceso coordinado entre Manila, su cuerpo diplomático en Omán -país que comparte aguas territoriales con Irán en Ormuz-, el capitán del petrolero de bandera saudí en el que navegaban y otras autoridades.
Las familias recibirán "indemnizaciones, prestaciones del seguro y más beneficios que les corresponden según sus contratos de trabajo y la normativa marítima filipina e internacional aplicable", según el Gobierno filipino.
La naviera nacional de Arabia Saudí, Bahri, confirmó la víspera la muerte de dos de sus marineros, ambos de nacionalidad filipina, tras un "incidente de seguridad" sufrido el lunes por el buque SIDR, cuando transitaba por el estrecho de Ormuz, sin precisar las circunstancias en las que se produjo el suceso.
El mismo lunes, la Guardia Revolucionaria de Irán aseguró que un superpetrolero que intentaba atravesar una ruta "ilegal" se incendió al ser alcanzado por dos minas navales en Ormuz -paso estratégico por el que Washington y Teherán mantienen un pulso-, sin aportar más detalles.
"Las identidades de los fallecidos se mantienen en reserva por respeto a sus familias y hasta que se completen los procedimientos de notificación y coordinación correspondientes", indicó este jueves Filipinas.
"Seguimos recordando a los propietarios de navíos que velen por la seguridad de nuestros marineros a bordo y que los mantengan a salvo. Prohibimos el despliegue de buques si un marinero ejerce su derecho a negarse a zarpar. Ese derecho debe ser respetado", subrayó el secretario del Departamento de Trabajadores Migrantes, Hans Leo J. Cacdac, en un comunicado.
Irán cerró el paso por Ormuz a mediados de julio, tras nuevos bombardeos estadounidenses contra el sur del país persa, a los que EE. UU. respondió volviendo a imponer un cerco sobre buques y puertos iraníes que está dañando a la economía de la República Islámica.
Estados Unidos ha abierto una vía en el sur del estrecho cerca de la costa omaní por la que trata de reabrir el tránsito marítimo de petróleo.
