El jefe del Ejecutivo, durante su comparecencia en el Congreso por la crisis migratoria de esa ciudad tras la entrada masiva de más de 70.000 personas desde Marruecos los pasados 30 y 31 de julio, anunció también la revisión de los mecanismos de coordinación y alerta con Marruecos con "garantías adicionales".
Sánchez aseguró que España quiere tener una relación de "buena vecindad" con Marruecos, si bien puntualizó que tras los hechos de Ceuta la cooperación "tiene que ser diferente".
La misión de Europol se encargaría de "monitorizar la migración irregular" en Ceuta para conseguir, según explicó a los diputados, que "esta frontera europea cuente con el apoyo europeo que merece".
La demanda de una mayor implicación de la UE para combatir los flujos migratorios irregulares figura entre las medidas que Sánchez anunció para tratar de impedir que se repitan situaciones como la entrada masiva de finales de julio.
La ciudad de Ceuta, junto con la de Melilla, también fronteriza con Marruecos, son las únicas dos fronteras terrestres de la Unión Europea con África.
