En un comunicado, el ministerio afirma que el ataque se enmarca en la escalada de violencia de colonos y fuerzas israelíes contra palestinos en Cisjordania y que constituye "una flagrante violación del derecho a la vida, la seguridad y la educación".
Los jóvenes, estudiantes de segundo grado uno de ellos y de la universidad palestina de Birzeit el otro, murieron por los disparos de soldados israelíes durante una incursión de colonos a la aldea, según confirmó el propio Ejército israelí, que justificó su acción en que los jóvenes estaban lanzando piedras.
En su nota, el Ministerio de Educación palestino insta a las organizaciones internacionales de derechos humanos y humanitarias a "documentar estos crímenes, adoptar medidas eficaces para detenerlos y exigir responsabilidades a los culpables".
Y añade que "la protección de la infancia y la juventud palestinas, así como la salvaguarda de su derecho a la vida y a la educación, siguen siendo prioridades fundamentales para el Ministerio".
El ataque contra esta aldea se produjo este miércoles, cuando un grupo de colonos israelíes entraron en la población palestina, ante lo que, según el Ejército israelí, sus habitantes se enfrentaron a ellos lanzándoles piedras.
En ese momento, de acuerdo a la versión militar israelí, sus soldados abrieron fuego contra un grupo de palestinos y mataron a los dos jóvenes.
Al Mugháir, próxima a la ciudad de Ramala, es objeto de ataques constantes por parte de colonos israelíes que entran a la localidad, provocando choques con la población local que se saldan habitualmente con la asistencia por parte de las fuerzas armadas a los colonos.
El jefe del consejo de la aldea, Min Abu Aliya, dijo ayer a la agencia oficial de noticias palestina, Wafa, que en el ataque participaron colonos acompañados por fuerzas israelíes, que irrumpieron en el centro de la aldea, atacaron dos viviendas y robaron ovejas.
En imágenes difundidas en canales palestinos a lo largo de la jornada se observa a colonos, acompañados por soldados israelíes, cerca de las viviendas mientras las ovejas pastan en terrenos de la localidad.
El Ejército sostiene, por otro lado, que el ganado pertenecía a los colonos y que estaba identificado con marcas que demostraban su propiedad.
Días antes, un incidente similar se saldó con cuatro heridos por disparos de las tropas, tras otro acceso de los colonos al pueblo para hacer a su ganado pastar allí.
Desde comienzos de 2026, al menos 25 palestinos han muerto y más de 1.040 han resultado heridos durante ataques de colonos, según la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) y sumando a los dos fallecidos ayer.
