El barcelonés recalaba por segunda vez en el festival zaragozano, después de actuar en la edición de 2023, y lo hacía en el escenario grande del recinto, copado por una masa que justo antes ya había llenado hasta la bandera el concierto de M-Clan en el anfiteatro.
Porque esta edición de la cita musical, a pesar del sofocante calor, ha encontrado a lo largo de la jornada del viernes una magnífica respuesta del público, que desde primera hora ha aguantado estoica las altas temperaturas.
También lo ha hecho Loquillo, que en todo momento ha vestido o chupa de cuero o americana, negras, por supuesto, pantalón de vestir y gafas de sol, en un concierto que, en su conclusión, a las 23:30 horas, el termómetro seguía marcando 30 grados.
Un minuto después de que la batería de Laurent Castagnet marcara el inicio de un recital, el cantante ha saltado al escenario para repasar, en más de una hora de actuación, su temas fundamentales.
'En las calles de Madrid' ha sido el primero, para enlazar con 'Línea clara' y 'María', en un inicio sin apenas concesiones que pronto llevaría a 'El hombre de negro'.
Plantado ante el micrófono, con la mano izquierda en el bolsillo y la derecha, como herramienta de predicador, Loquillo ha cantado esa versión tan suya del clásico de Johnny Cash.
'Los Buscadores', 'Cruzando el paraíso', 'El rompeolas', 'El rey del glam'... la nómina de canciones del concierto, propio de una gira como la de Corazones Legendarios, dejaba muy poco espacio al riesgo, pero con la compañía de músicos como Castegnet, Igor Paskual, Josu García o Alfonso Alcalá, el margen de error se reduce a la mínima expresión.
Más si cabe cuando en el repertorio de un artista hay éxitos indiscutibles como 'Rock and roll star', tema que Loquillo ha presentado alejado de la modestia: "Se conoce a los ganadores en la recta de salida. Canté esta canción por primera vez en el año 79 del pasado siglo".
A partir de ahí, el concierto ha enfilado una fase postrera que ha encajado piezas de la talla de 'Rock and roll actitud', 'La mataré', 'El ritmo del garaje' y 'Feo, fuerte y formal'.
Para terminar, Loquillo ha reservado una de sus joyas más preciadas, 'Cadillac solitario', que ha rematado el concierto con un final extendido y exacerbado en lo instrumental. Un cierre de postín para un recital aquilatado para el disfrute del fan.
