Los dos hombres, de nacionalidad estadounidense y británica, están acusados en el Reino Unido de violación, lesiones corporales graves, trata de personas y control de la prostitución con fines de lucro, en relación con otras tres personas.
Ambos rechazan todas las acusaciones en su contra.
Según la Dirección de investigación del crimen organizado y terrorismo (DIICOT), Andrew Tate presuntamente reclutó en 2012 a una menor de 15 años, que explotó sexualmente durante nueve años en el Reino Unido y en Rumanía, donde los dos hermanos se instalaron en 2017.
La Fiscalía rumana alega que Andrew Tate, de 39 años, engañó a la joven sobre su intención de entablar una relación sentimental, tras lo cual la presionó mediante amenazas, chantaje emocional, control y vigilancia, además de agresiones físicas.
La víctima fue presuntamente obligada a producir material pornográfico y a aparecer en videollamadas.
Tristan Tate, de 38 años, habría apoyado a su hermano, supervisando la actividad de la chica y encargándose de recaudar y administrar el dinero procedente de esas videollamadas.
Andrew Tate es uno de los exponentes más famosos del mundo de la llamada "machosfera" y tiene millones de seguidores en redes sociales, que consumen sus contenidos misóginos.
En el mismo caso, la DIICOT alega que los hermanos Tate intentaron influir sobre las declaraciones de algunas víctimas y testigos, ofreciéndoles dinero, teléfonos y la promesa de asistencia legal.
La Fiscalía solicitó la confiscación de cuatro automóviles de lujo, con un valor total estimado de 825.000 euros, y de unos 1,25 millones de dólares en metálico que, según ésta, proceden de la explotación de la menor de edad.
El envío de la acusación a los tribunales rumanos marca la conclusión de la investigación penal.
Los cargos serán analizados por los jueces, si bien los dos hermanos se encuentran en una cárcel de Miami a la espera del proceso de extradición solicitado por el Reino Unido.
