“Fuimos bajando impuestos en la medida que el superávit primario nos lo permitía, redujimos 30 % en términos reales el gasto, bajamos tres puntos de impuestos y el año que viene vamos a bajar un punto más”, afirmó el ministro durante su exposición en la 47ª Convención Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), celebrada en Puerto Iguazú.
Consideró que una reforma tributaria integral requerirá coordinación con las provincias debido al peso que tienen los impuestos en sus ingresos, y explicó que esa reforma más amplia quedaría para un eventual segundo mandato de Milei.
Caputo afirmó también que el Gobierno llega a este escenario en una posición "mucho más fuerte" que en septiembre de 2025 (cuando la inflación se aceleró y acumuló un 22 % en los primeros 9 meses del año), tanto en términos políticos como económicos, y aseguró que trabaja en nuevas herramientas para reforzar la posición financiera del país ante eventuales episodios de volatilidad cambiaria de cara a 2027, cuando Argentina celebrará elecciones presidenciales.
"Tenemos el swap con China, el swap con Estados Unidos y estamos trabajando en otras cosas", señaló el ministro, quien evitó dar detalles sobre las nuevas medidas y anticipó que algunas podrían anunciarse próximamente.
Caputo defendió la fortaleza de las variables macroeconómicas como principal protección frente a eventuales ataques especulativos y aseguró que el equipo económico se prepara "para la peor de las situaciones".
El ministro rechazó que el Estado deba intervenir para compensar a bancos por el aumento de la morosidad y descartó que esta situación pueda derivar en un problema sistémico. "La mora va a ir cayendo", afirmó.
Reivindicó además la apertura comercial y cuestionó el modelo económico previo, basado, según dijo, en déficit, emisión monetaria y un mercado interno cada vez más reducido.
