Sah explicó, en sus primeras declaraciones tras el rescate, que perdió la oportunidad de escapar porque permaneció en la sala de control alertando a sus compañeros.
"Mi responsabilidad era salvar la vida de todos", dijo el trabajador, que durante los diez días bajo tierra asegura que estuvo rezando y llegó a escuchar las voces de otras personas atrapadas.
"Les dije a todos que había ocurrido un accidente en la presa principal y les pedí que escaparan. Para cuando terminé de hacerlo, perdí mi oportunidad de salir. Al final, no pude escapar", relató Sah a un equipo del Ejército nepalí después de ser puesto a salvo.
El trabajador aseguró que durante su encierro pudo mantener contacto a gritos con algunas personas que se encontraban cerca de él.
"Podíamos escucharlos cuando gritábamos y nos comunicábamos con la gente que estaba cerca", explicó Sah, quien dijo haber tenido contacto de esta forma con "tres o cuatro personas".
Sah fue rescatado este viernes junto a Kabir Maharjan del proyecto hidroeléctrico Trishuli 3A, en el distrito de Nuwakot, al norte de Katmandú, mientras los equipos del Ejército y de la Policía Armada continúan trabajando para alcanzar a otras personas que podrían permanecer atrapadas en el complejo.
Los dos hombres quedaron bajo tierra el pasado 26 de agosto, cuando una devastadora riada golpeó el norte de Nepal y arrasó poblaciones, carreteras, puentes y proyectos hidroeléctricos, dejando a centenares de trabajadores sin localizar en varias instalaciones.
Los primeros informes recopilados por la Asociación Independiente de Productores de Energía de Nepal indicaban que 42 trabajadores y empleados habían quedado atrapados en la central subterránea de Trishuli 3A, un proyecto hidroeléctrico de 60 megavatios.
El rescate de Sah y Maharjan se produjo en el décimo día desde la catástrofe, cuando las operaciones en varias de las centrales afectadas continúan centradas en acceder a túneles y estructuras subterráneas bloqueadas por barro, rocas y escombros.
Las riadas han dejado más de un millar de muertos y miles de desaparecidos en Nepal, mientras las autoridades mantienen las labores de búsqueda, recuperación e identificación de las víctimas.
