Según declaró al medio palestino Awad Abu Samra, miembro del consejo municipal de Turmusaya, los dos colonos irrumpieron a bordo de una motocicleta todoterreno en la parte oriental de la localidad, a unos 100 metros de donde se encontraba el embajador estadounidense en ese momento.
Huckabee visitó Turmusaya para reunirse con representantes del municipio y con varios residentes con ciudadanía estadounidense que han sido víctimas de ataques de colonos, en una localidad de unos 3.000 habitantes de la que, según su alcalde, Nawwaf Zaghoul, alrededor del 80 % son palestino-estadounidenses.
Durante su visita, el embajador calificó de terrorismo la violencia de colonos contra ciudadanos estadounidenses en la zona y remarcó ante la prensa: "Crimen es crimen, terror es terror", advirtiendo de que quienes la cometan "deben esperar consecuencias severas".
Huckabee subrayó además que los residentes de Turmusaya "tienen quejas legítimas" y que fue a "escucharlos", e insistió en que Israel "debe garantizar la seguridad de los ciudadanos palestinos en Cisjordania".
La violencia de colonos en Cisjordania se ha intensificado desde que el Gobierno de coalición del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, el más derechista de la historia de Israel, llegó al poder a finales de 2022.
Turmusaya ha sido en los últimos años blanco recurrente de ataques de colonos radicales, que sus residentes denuncian que entran en la localidad y dañan sus viviendas casi con total impunidad.
Huckabee, veterano defensor de los asentamientos israelíes, ha pedido en el pasado el enjuiciamiento de los colonos violentos, aunque sostiene que sus acciones representan una minoría dentro de la comunidad de colonos, que ronda las 750.000 personas.
El embajador ya había visitado en junio de 2025 la localidad cristiana de Taybe tras el vandalismo sufrido por una de sus iglesias, episodio que también calificó entonces de acto terrorista.
