Los últimos sondeos de intención de voto más optimistas le atribuyen a AfD un 43 %, un porcentaje que podría significar la mayoría absoluta y una proporción muy superior a las atribuidas a los otros partidos más apoyados.
Así, a la conservadora Unión Cristianodemócrata (CDU), partido del primer ministro regional, Sven Schulze, se le atribuye en sondeos hasta un 23 %, y a La Izquierda no más de un 13 %.
El domingo, cerca de 1,7 millones de votantes que están citados con las urnas, pero aún este sábado hubo movilizaciones, incluidas una manifestación y un festival por la diversidad y contra la ultraderecha.
Frente a la estación central de trenes de Magreburgo, varios cientos de personas se concentraban hoy para desfilar por el centro de la capital de Sajonia-Anhalt, con mensajes como "el fascismo mata".
Más tarde está previsto que los participantes acudan a escuchar en la Plaza de la Catedral mensajes de activistas, músicos y figuras destacadas de la cultura, como la autora y superviviente del Holocausto Henriette Kretz, de 92 años.
En ese acto también se espera a la cabeza de lista de La Izquierda, Eva von Angern, y a la de Los Verdes, Susan Sziborra-Seidlitz.
En paralelo, y no lejos de la catedral, AfD ha congregado en un espacio para congresos a su candidato a primer ministro regional, Ulrich Siegmund, junto a los copresidentes del partido, Tino Chrupalla y Alice Weidel.
Una victoria de AfD el domingo sería el segundo triunfo del partido a nivel regional, después del logrado en la también oriental región de Turingia en 2024.
Su candidato a primer ministro en Sajonia-Anhalt es Ulrich Siegmund, un político en quien confían los líderes nacionales de AfD para gobernar, incluso cuando la formación ultraderechista está observada por los servicios de espionaje del Ministerio del Interior regional por ser un "caso seguro" de extremismo de derecha.
Los copresidentes de AfD, Alice Weidel y Tino Chrupalla, afirmaban el jueves que "la mayoría absoluta es posible".
Pero, según explicó a EFE Wolfgang Schroeder, politólogo y profesor de la Universidad de Kassel, "lo más plausible es que se forme un gobierno en minoría" para evitar que AfD llegue a gobernar el primer estado federado en Alemania.
Para Schröder, el éxito de AfD se basa en el atractivo del "populismo positivo" exhibido por Siegmund, un fenómeno que ha llevado al partido ultraderechista a una intención de voto superior al 40 % gracias a ofrecer "una visión positiva" y mensajes de campaña como "todo es posible" o "salvar la región".
"Todo es posible" es precisamente uno de los lemas de campaña de AfD, que ha prometido, entre otras medidas, ayudas a las familias de hasta 4.000 euros por nacimiento, reducir impuestos y gastos en la administración, además de endurecer la política de asilo y lanzar una ofensiva de deportaciones de refugiados, incluidos los llegados de Ucrania.
Frente a las intenciones de Siegmund y su AfD, Schulze, quien tomó en enero las riendas del Gobierno de Sajonia-Anhalt tras abandonar el cargo Reiner Haseloff, barón democristiano que llevó el timón de la región desde 2011, ha lucido en campaña un perfil competente y cintura política para gobernar actualmente en coalición con el Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD) y los liberales del FDP.
Schulze ha prometido más seguridad, mejorar el sistema educativo y sanitario, además de "llevar a cero la migración irregular".
Además, ha avisado, en compañía del canciller Feriedrich Merz, de las consecuencias negativas de entregar el poder a AfD.
"Si, como es posible, una fuerza política populista de derechas alcanza la mayoría absoluta, entonces inversores internacionales se pensarán tres veces el invertir", señaló Merz el lunes.
Las opciones de Schulze para mantenerse en el poder pasan por los resultados de los partidos pequeños.
"La CDU tendría que gobernar con Los Verdes y el SPD, y dejarse tolerar por La Izquierda para reunir suficientes votos en el Parlamento, pero la CDU aprobó hace unos años en su congreso no cooperar con La Izquierda", recordó a EFE el politólogo de la Universidad de Halle Michael Kolkmann.
A Los Verdes se les atribuye en las encuestas de intención de voto un 6 %, mientras que el SPD está en el 8,5 %.
Al FDP y a la Alianza Sahra Wagenknecht (BSW) no se les ve por encima de esa barrera que es preciso superar para lograr la representación parlamentaria.
