En la región La Libertad, el ministro de Defensa, Rafael Belaunde, supervisó el desplazamiento de efectivos del Ejército en los exteriores del penal Trujillo Varones, conocido como 'El Milagro', como apoyo a la seguridad que se desarrolla de manera coordinada con la Policía Nacional.
El despliegue también comenzó en el penal Ancón I, al norte de Lima, con la presencia de personal de la Marina de Guerra en un portatropas y un vehículo blindado ligero de reconocimiento.
Asimismo, efectivos del Ejército fueron ubicados en los exteriores del penal Miguel Castro Castro, en el distrito de San Juan de Lurigancho, al este de Lima, como parte del dispositivo dispuesto por el Ejecutivo.
La verificación de estas acciones en los penales Ancón I y Miguel Castro Castro estuvieron a cargo del viceministro de Recursos para la Defensa, Darwin Eufracio, precisó el ministerio de Defensa.
El ministro Belaunde viajó a Trujillo para supervisar la instalación de equipos de inspección y detección en el penal El Milagro de esa localidad, una de las cinco cárceles declaradas el sábado en emergencia para contar con el apoyo de las fuerzas armadas en el control de la seguridad.
"Estos son equipos de ondas milimétricas, un detector de metales y un sistema de inspección por rayos X para equipaje y paquetería", declaró Belaunde a la prensa en el Grupo Aéreo Nº 8 antes de partir a Trujillo.
El violento secuestro del empresario de oro Jenss Lara y el homicidio de sus cuatro acompañantes fue el más reciente episodio del crimen organizado en la ciudad de Trujillo, atribuido por las autoridades a la banda criminal Los Pulpos en una aparente disputa con otros grupos vinculados a los delitos de extorsión y sicariato.
Lara fue liberado el lunes pasado, tras el presunto pago de un rescate, y Belaunde anunció, desde Trujillo, la captura de los supuestos atacantes, a pesar de que sus familiares han presentado indicios de que no son los delincuentes buscados.
El ministro también informó sobre la captura en Bolivia del cabecilla de Los Pulpos, Jhonsson Cruz, quien era buscado por la PNP por una condena previa por homicidio y delitos de organización criminal.
Los cinco penales declarados en emergencia albergan cerca del 50 % de los internos vinculados a organizaciones criminales, los que presuntamente sigue dirigiendo sus operaciones desde la cárcel.
