Cientos de burundeses buscan dejar Kenia por restricción comercio minorista a extranjeros

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Nairobi, 7 sep (EFE).- Cientos de burundeses residentes en Kenia acudieron este lunes a su embajada en Nairobi para tramitar pasaportes y documentos de viaje, tras cumplirse un ultimátum del presidente keniano, William Ruto, sobre la prohibición del comercio minorista y la venta ambulante a ciudadanos extranjeros.

Un gran número de personas se congregó en la embajada de Burundi, ubicada en la calle Dennis Pritt en el barrio de Kilimani, para solicitar documentos de viaje, mientras otros hacían filas en cibercafés cercanos para realizar algunos de esos trámites en línea.

Esta situación se produjo después de que Ruto afirmara el pasado miércoles durante un encuentro con comerciantes de micro, pequeñas y medianas empresas que los ciudadanos extranjeros no deben competir con los kenianos en la venta ambulante y el comercio minorista.

El presidente estableció este lunes, 7 de septiembre, como fecha límite para que todos los extranjeros que regentan este tipo de negocios los cerraran.

“No hemos mejorado la confianza de los inversores para que los vendedores ambulantes vengan a Kenia (…). No puede ser que una persona venga de China o de cualquier otro lugar para ser vendedor ambulante o abrir una tienda pequeña”, afirmó Ruto.

Este anuncio provocó que la Embajada de Burundi en Kenia anunciara en un comunicado la emisión de documentos de viaje de emergencia ("laisser-passer") a los burundeses que deseen regresar a su país.

Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores de Burundi, Édouard Bizimana, indicó en su cuenta de la red social X este domingo a última hora que “los kenianos viven pacíficamente en Burundi".

"Pero si este discurso de odio contra Burundi continúa, las cosas sin duda cambiarán”, ante un supuesto acoso contra comerciantes burundeses, advirtió Bizimana, al añadir que el Gobierno de Kenia "es responsable de la vida de los burundeses que viven en Kenia”.

El secretario principal (viceministro) de Asuntos Exteriores keniano, Korir Sing’oei, matizó en X las palabras de Ruto al asegurar que "los comerciantes pequeños o grandes y los empleados de todas las nacionalidades, con la documentación requerida -permisos de trabajo y licencias- están legalmente protegidos para operar en Kenia".

“Los nacionales burundeses y todos los africanos del este -y los africanos en general- son libres de vivir en Kenia siempre y cuando realicen sus negocios o trabajen de acuerdo con los requisitos de nuestra ley”, concluyó Sing’oei.

Ruto vinculó la directiva con el Proyecto de Ley de Contenido Local de 2025, actualmente en trámite parlamentario y que busca crear un marco regulatorio que restrinja determinadas actividades comerciales a la población nacional e imponga una cuota mínima del 60 % de provisiones y servicios de origen local.

Un día después, el mandatario keniano reveló que había ordenado también la salida del país de la multinacional india Tata Chemicals -dedicada a la extracción de ceniza de sosa para producir vidrio y productos químicos- al acusarla de "no generar desarrollo económico".

Los críticos de Ruto le acusan de convertir a los extranjeros en chivos expiatorios de las dificultades económicas del país antes de las elecciones generales del próximo año, en las que está previsto que busque un segundo mandato.